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Arte precolombino

“Mestiza” es el nombre de la original muestra que se inaugurará en Casa Castro (Av. Belgrano 555) el próximo 5 de septiembre, a las 21.30 horas.

Esta es una exposición de fotografías de rostros pintados con diseños basados en las guardas indígenas usadas en la cerámica de la cultura chaco-santiagueña. Las mismas, resultantes de una exhaustiva búsqueda e investigación, fueron tomadas en paisajes típicos de Santiago del Estero y los retratos fueron hechos a personas que aún conservan rasgos indígenas.

Mestiza es un evento artístico multidisciplinario donde se toma la cultura precolombina como disparador y fundamento para la creación, fusionando lo antiguo, lo originario con lo actual de la tecnología y los recursos modernos para difundir, rescatar y valorizar el arte regional.

Froilán Gonzáles

“Él es un hijo del sol y el monte lo hizo luthier”, dice Peteco Carabajal en una chacarera que le compuso. Froilán González es el luthier de bombos más conocido y difundido de Santiago del Estero, su obra ha trascendido no solo las fronteras del país, también las del mundo.

Su taller se encuentra en un lugar muy particular llamado “La Boca del Tigre”, en la capital santiagueña. Se lo podría describir como una porción de monte donde todos los domingos se reúnen numerosos artistas a cantar, lo que convoca a un marco interesante de público donde los turistas son asiduos concurrentes de estos encuentros.

Froilán construyó bombos para reconocidos artistas de nuestra música nacional. Además, es uno de los impulsores de la “Marcha de los Bombos”, tradicional manifestación popular nacida en el año 2003.

Si uno lo observa trabajando, puede ver en él la paciecia y la pasión al mismo tiempo. Como dice Peteco en otro verso “Ya sabe que hay un legüero que entre sus manos latirá”.

Llegamos a La Boca del Tigre una siesta en pleno verano, Froilán trabajaba incansablemente al aire libre con un brasero al lado. Grababa un bombo mientras un contingente de turistas belgas lo observaban con detenimiento y le hacían preguntas. En medio de este marco le realizamos una entrevista.

- ¿Cómo comenzó esta profesión de luthier?
- Es una herencia, el hermano de mi papá hacía bombos y además era músico, estudió guitarra con Don Andrés Chazarreta. Yo he aprendido esto cuando tenía once años; pescando, encontramos un tronco de ceibo en el río y lo queríamos traer para él que vivía aquí cerca en Huaico Hondo. La meta era llevárselo, pero cuando decidimos traerlo rodando al patio pensamos que podíamos hacerlo nosotros; teníamos las herramientas pero no las gubias. Nos la facilitó mi tío y lo empezamos a hacer.
Al poco tiempo, nos encontramos nosotros haciendo los bombos. Hacíamos bombos chicos más que nada, para nosotros era toda una novedad; en esa época no existía la tecnología del sonido y nosotros lo hacíamos con cuero de vizcacha, lo pelábamos al cuero, imaginate el sonido que podía tener.
Mi tío muere en el año ´69, con él aprendimos lo básico pero eso ha sido muy importante porque con el tiempo he ido experimentando, trabajé con otra gente en una fábrica de bombos que exportaba mucho para Estados Unidos, de un tronco aprovechaban y sacaban diez bombos. Un día llegaron con un bombo para cambiarle los parches de urgencia porque un músico necesitaba llevarlo a su viaje. Le cambio los parches con los de otro que yo tenía que casi coincidía y se lo doy. Con sus parches el sonido se anulaba y con los míos sonaba bien y no sabían que era lo que pasaba, ha sido uno de los mejores golpes a mi atención porque aprendí a afinar el instrumento sabiendo que las fibras que podía llegar a tener un bombo adentro no me permitían un sonido óptimo. Eso me iba capacitando, cada vez iba estudiando más y todo iba teniendo sentido a medida que los iba haciendo. Todavía no termino de aprender porque hay muchos secretos. Hay aros de tusca y de chañar, yo siempre los hago de quebracho blanco; he comprobado que no contiene fibras y no se gasta con el golpe de los palillos. En cambio, los otros son de maderas que no permiten apreciar el sonido. Un bombo legüero que tenía cinco tiradas como máximo ahora puede tener ocho, lo que me permite que el instrumento esté afinado constantemente y el parche tiene que ser de cabra u oveja adulta; son cosas que he ido aprendiendo de la vida y pienso que hoy para mí es un honor haber aprendido a hacer bombos y un honor que la gente se incline por esto que hago con mucha dedicación. Si quisiera hacer bombos comerciales haría diez al día, pero no es ese el sentido, cada trabajo tiene que tener una buena preparación y un contacto directo con el cliente para saber que utilidad le da, como toca, en qué posición toca para saber que cuero le voy a poner, los tonos. Siempre doy gracias a Dios de haber aprendido a hacer este instrumento.

- ¿Quiénes fueron o son tus clientes más famosos?
- Esto te permite tener amigos que para mucha gente son inalcanzables como León Gieco, Gustavo Santaolalla, el Chaqueño Palavecino, la Negra Sosa, Los Chalchaleros, Chango Nieto, Jaime Torres, Alberto Cortéz. Hice un bombo para Shakira, Divididos, o sea que los bombos a la vez están incursionando en otros tipos de ritmos como el rock, el caso de Gustavo Santaolalla que yo le hice en el año ´85 cuando hizo “De Ushuaia a la Quiaca” y vinieron aquí al patio con León Gieco. Marcela Morelo también quiere un bombo, hace poco le hice para Abel Pintos, para los chicos de Ojo de Brujo de España que también hacen rock. Tantas cosas…son cosas que te da la vida, yo nunca pensé que tendría contacto con tantas personalidades. Esto te da trabajar con este instrumento, pero una cosa es trabajarlo con amor y tratando de experimentar las cosas y no poner primero el dinero. Yo busco hacer cosas que se destaquen y que tengan vida. Para mí un bombo sin vida no sirve.

- ¿Qué países recorriste llevando este arte?
En el año 2000 y 2001 hice visitas por Europa. Empezamos desde Brasil, luego España, Bruselas, Luxemburgo, Holanda, Francia, Inglaterra, Suiza, Alemania, dictando talleres. En este momento tengo gente de Bruselas, que siempre vienen; ahora están observando como se hace el bombo y luego tendrán una clase de danzas para aprender a marcar el paso de la chacarera. Generalmente a estos contingentes cuando llegan a Argentina, los meten en un micro y los traen a Santiago. Al único lugar que vienen es al patio donde salen a caminar al río, conocen las plantas…

- ¿Cómo nació la idea de abrir este patio abierto para la gente?
- El patio tiene que ver con quien me enseñó a hacer los bombos, mi tío, porque él era músico y esto antes me acuerdo que los casamientos, cumpleaños, bautismos se hacían en las casas y la gente se ponía a bailar, se hacía con músicos. Puedo contar anécdotas: el que iba a comprar vino tenía traje y se iba en bicicletas con bolsas tejidas de los dos lados, no existía el Tetrabrick y rompían las botellas, se enredaban y los músicos tocaban de traje, sombrero a la mejor, tocaban mandolín, bandoneón y todos los domingos era en distintas casas. Más que chamamé se bailaban polcas, hacía furor la música del Litoral.
Y esas cosas quedaron truncadas cuando murió mi tío en el año ´69, que siempre encontraba un motivo; mi papá era Ramón Rosa, mi abuela Rosa y para Santa Rosa y San Ramón venían a darle serenata desde Huaico Hondo, casi desde cuatro kilómetros tocando la guitarra y con el viento se sentía desde lejos cuando venían tocando serenata y llegaban apara ayudar en las comidas.
Tengo un sobrino con síndrome de down y a él le festejamos aquí el cumpleaños, pero no con chicos sino con músicos. Esa época venía Raly (Barrionuevo), año 93, tocaban la guitarra, cantaban, cada año eran más. Venía Carlos Saavedra y me dice por el año ´96 “mirá como se juntan cada año, se van sumando más porque esto es lo que necesita la gente”. Y bueno, empezó con Carlos Saavedra todos los domingos y cada domingo teníamos más gente.

Patio de Froilán

- Contanos acerca de la marcha de los bombos.
- La marcha es un triunfo para el pueblo de Santiago. Venir con esos problemas en donde no teníamos cultura, solo existía la política que tenía todo el apoyo. Con mucho tiempo de sometimiento, hacé de cuenta que se ha roto el corral y ha salido la gente, entonces puede disfrutar. Desde el año 2003 estamos disfrutando la cultura y por suerte podemos disfrutarla desde todos los ámbitos: la música, la literatura, la danza y el folclore y eso nos ha dado pie a nosotros. En ese año, como era el aniversario de Santiago, el gobierno pedía proyectos para celebrar durante todo el año el cumpleaños. Un día en casa, conversando con Mizo (Eduardo Mizoguchi), un amigo Freddy (García) que ya nos ha dejado y Tere (Castruonovo); estábamos por comer los cuatro y Eduardo dice que sería lindo presentar un proyecto: “¿y si hacemos una marcha de bombos?”, y le preguntamos ¿cuantos quería juntar? “450, al igual que la cantidad de años que cumple Santiago. Y esa fue la premisa. Eso fue en febrero, hicimos el proyecto, lo presentamos, lo hicimos andar de boca en boca y anotamos a la gente.
El sábado que iba a salir la marcha vino gente que quería acompañarnos. Helaba y a la mañana hicimos mate cocido para la gente que había pasado toda la noche. Tocaban los bombos y cantaban los gallos. A las 8.30 de la mañana comenzaba a llegar la gente como si viniera a adorar a un santo y así marchamos. Era gente de los barrios; en el camino encontramos gente a caballo, gente de poder adquisitivo que se acercaba a ver que era esto, a los 2 kilómetros ya nos encontramos con más bombos.
La gente se unificó y se comenzaron a juntar gente que tiene y que no. El golpe del bombo era como una descarga, un cable a tierra, uno golpeando a la par del otro. Te golpea el pecho y es una cosa increíble, que te produce una emoción que es imposible no terminar llorando, es maravilloso. Terminamos la primera marcha en la Plaza Libertad y homenajeamos a gente de los barrios. Es como tomar la plaza, apenas entramos, vimos la cantidad de gente, eso pasa todos los años. Pienso que desde la primera marcha dejó de ser nuestra para ser del pueblo.

Sombras y Trapos

Martín Santillán, Leandro Crespo y Roque Riera son tres amigos que comenzaron incursionando en la actuación y luego decidieron expresarse detrás de un biombo para crear un mundo mágico a través de desopilantes personajes.

Un día decidieron recrear a diferentes artistas de nuestra música folclórica y lograron trascender a través de este arte. Desopilantes y dueños de una creatividad sin límites, nos contaron acerca de este nuevo emprendimiento y de lo que vendrá.

- ¿Cómo surge la idea de recrear personajes de la música popular?
- Ha surgido porque una amiga nos invitó a una peña que se llamaba “La Barba de León” y no sabíamos bien que hacer, todavía estábamos con los títeres para niños y llevarlos a un lugar de gente grande era muy difícil. Nos dedicamos a componer canciones y de a poco surgió la idea de hacer personajes que agraden a la gente, que tengan la onda de las peñas. Arrancamos con Fito Páez, Charly García, que son personajes que le agradan a la gente que va a las peñas. Después surgieron los Coplanacu, cuando vimos que ellos gustaron, hemos apostado a lo que es el folclore.

- ¿Cómo se reúnen con los Coplanacu?
- La idea de ir a la peña de los Coplanacu surgió cuando nosotros animábamos una fiesta de cumpleaños y llegó Julio Paz. Le preguntamos si tenía algún inconveniente con que recreáramos sus personajes con los títeres, pero sin ninguna intención de ir a la peña de ellos. Nos dijo que no había problema siempre que lo hagamos con buena intención. Entonces ahí nos invitó a la peña.

- ¿Otros personajes que tengan pensado recrear?
- Estrenamos a Juan Saavedra y Horacio Guaraní. Después tenemos planes de hacerlo al dúo Suárez Palomo y a otros personajes que van a enriquecer el espectáculo.

– ¿Cuál es la meta que tienen como grupo?
- Llevar y hacer conocer este arte que se está dando aquí en Santiago. No tenemos conocimiento de que otra gente esté haciendo títeres con música en vivo, pero sí que hace títeres para adultos, hay certámenes y mucha gente que se dedica a esto.

Ernesto Dumit

Hasta el 9 de mayo continúa abierta la exposición en homenaje al maestro de la plástica tucumana.
Una numerosa y rica obra pictórica de Ernesto Dumit, puebla el Museo Timoteo Navarro.
Lo expuesto abarca la sala principal y sus salas laterales; en ellas uno descubre sus amplias facetas: escenógrafo, muralista, grabador. El Ernesto íntimo y familiar; sus objetos y un video, donde logra poner en palabra su compromiso con la vida y con el arte.
Sus series están pobladas de imágenes en un flujo inagotable que llegan a lo profundo de nuestro ser. Los personajes desgarrantes habitan sus cuadros. Situaciones agresivas, sensaciones dramáticas se presentan, pero de una calidad pictórica que logra borrar toda denotación contradictoria, elevando sus obras a la calidad de belleza estética, lograda por el tratamiento que el artista da a las superficies trabajadas con mucha sensibilidad y maestría.
Esta retrospectiva habla no solo de un Ernesto expresivo, de una imaginación indomablemente surreal sino de su inagotable producción, del pintor de tabla, que no teme a los grandes soportes y donde su narrativa inagotable abarca los conjuntos en dípticos y trípticos.
Un color dominante, inusual (serie azul) deja ver el juego de la construcción de su pintura, chorreaduras, veladuras, toques de pincel; tal vez por eso haya tenido la convicción de que, antes de hacer la mínima pincelada, es preciso pensar en la vida.

Fuente: Diario El Siglo - Tucumán.

Por Diego Vázquez Comisarenco.

Gente

Una pared en la estación ferroviaria de Haedo, partido de Morón, provincia de Buenos Aires tiene poesía: “Gente”, de Hamlet Lima Quintana, ya se puede leer en uno de los andenes de la estación centenaria que día tras día ve pasar miles de trabajadores y trabajadoras, gentes necesarias, de las mismas que habla el texto de Lima Quintana. Trenes. Bocinas. Más gentes. Valijas. Despedidas. Una historia. Esperas. Un tren que para: adentro la radio, el mate y la charla amenizan la espera. Al costado de ese tren había un escenario donde se estaban leyendo textos de Hamlet y donde se cantaban sus canciones.

Mientras que se escuchaba un “¿Cómo hará Luisa, para inventar tanta ternura?” en la dramatización de dos actores, Dorita Giannoni tiernamente repartía entre la multitud, copias del poema-mural, el mismo que Carlos Terribili tradujo en colores: “el poema es una suma de tremendas imágenes significativas. No hay que imaginar casi nada, simplemente concentrarse y recordar escenas similares y las imágenes vienen solas: el que pone la mesa, el que da la mano. El poema de Hamlet es una maravilla y es muy fácil ilustrarlo porque te da un montón de imágenes ya. No hay que esforzarse mucho. Si lo hice bien o mal, es otra cosa”.

El atardecer era naranja. Seguramente Hamlet, el poeta de la llanura, disfrutó de muchos como esos en su Morón natal. “Le estoy sacando fotos al mural, para Luisa que no pudo venir”, decía Dorita, cámara en mano, mientras fotografiaba la obra para mostrársela a Luisa, viuda de Lima Quintana. Dorita Giannoni, compañera de muchos años de Armando Tejada Gómez y profesora de Literatura, Castellano y Latín, acaba de publicar, a través de la Editorial Patria Grande, dos antologías poéticas de Hamlet Lima Quintana.

Martín Sabatella, Intendente de Morón, rodeado de vecinos inauguraba el mural. De fondo de escuchaban bocinas. Pasaba un tren cada cinco minutos. “Castelar solamente”, se escuchaba desde un altoparlante, mientras que Terribili definía: “el artista popular debe reflejar su tiempo, sobre todo el de las partes sociales que más sufren y que son las menos favorecidas por los sistemas dominantes. Yo asumo la obligación de representar esa parte de la historia que a mi me toca vivir y que a veces me molesta que esas cosas pasen. Entonces uso mi pintura, para dejar testimonio de esas cosas que uno lucha para que dejen de ser así y sean mejores”.

Un prolijo Ricardo Passano, dialogaba con el público y recitaba la obra de Lima Quintana. Ancianos. Obreros. Niños. Más mates. “Telégrafo”, “Recepción”, “Trenes rápidos para afuera”, son algunos de los carteles que colgaban de la renovada estación, luego de su parcial destrucción hace algún tiempo. Terribili destacaba: “la relación del artista con el espacio público, es usar el espacio público. No regalárselo a la publicidad y poder nosotros meter cosas supuestamente, entre comillas, de arte. Si es arte o no es arte lo mío no sé, pero mi idea es que no tenemos que pensar que la gente consume porquerías. La gente muchas veces, cuando abre un aparato de televisión, consume lo que le dan: están como prisioneros. Pero si nosotros a la gente de la estación, le podemos dar, también entre comillas, un nivel de cultura, esa gente después lo reconoce. Cuando yo pinté en Flores, había una cantidad de gente que iba a trabajar con un bolsito, que se paraba a preguntarme cosas y era fascinante darse cuenta de esa mentira: que a la gente le dan porquerías y come solamente eso. Es mentira”.

Oscar Alem caminaba por el andén recordando al amigo, al que tanto musicalizó. Germán Lima, caminaba pensando en lo que diría o escribiría su padre al ver el mural. Gloriana Tejada caminaba también pensando en la amistad eterna de su padre, Armando Tejada Gómez con Hamlet Lima Quintana. Julio Lacarra, Enrique Llopis, Moncho Miérez y Cuty y Roberto Carabajal, pensaban la canción justa para homenajear al poeta de la llanura. Carlos Terribili describía perdiendo sus ojos en la pintura: “para el mural utilicé acrílico, sobre una base de madera. Las mismas que para pintar un cuadro” y destacaba: “tuve una ayudante que es Zulema Cribaro. Una sola porque lo pinté en mi casa, no lo pinté en la calle, entonces es mucho más fácil porque trabajamos bajo techo. Si tengo que nombrar a alguien es la maestra de Haedo, Matilde Laro que fue el origen de todo esto hace veinte años, por ella vine acá por primera vez y ahora vuelvo. Espero que esto haya superado aquello”.

Del 24 de abril al 2 de mayo se realizará en Santiago del Estero el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos (DerHumALC)

Su programación se compone de un promedio de 35 títulos nacionales e internacionales en secciones oficiales y muestras paralelas, a lo que se añaden numerosas actividades especiales. Por cumplirse el centenario del nacimiento de Allende, dedicará este año, en colaboración con la Embajada de Chile, un homenaje a la figura del presidente socialista. Esta sección se integra de tres largometrajes: “Calle Santa Fe”,”El largo exilio de Ariel Dorfman” y “La ciudad de los fotógrafos”.

En tanto, la Sección paralela “Ventanas” se abre en esta edición a Alemania y Cataluña, a través de la retrospectiva del realizador alemán Andrés Veiel, y una Muestra de Cine Catalán, que reunirá un puñado de films premiados y reconocidos que dan cuenta de la vitalidad del cine de la comunidad autónoma española.

Además, habrá visitas de cineastas internacionales, entre las que se destaca la de Franco Brogi Taviani, hermano de Paolo y Vittorio Taviani, dos glorias del cine italiano.

Fuente: Diario El Liberal

Del lunes 7 al viernes 11 de abril se realizará en Villa María el Tercer Encuentro de Documentales y Documentalistas
en el Cine Sud, ubicado en Corrientes 1165.

Las exposiciones comenzarán desde las 21 horas y la grilla quedó conformada de la siguiente manera:

Lunes 7:
“Zanello” (2005, 40′, Villa María):
Sobre la recuperación de la fábrica de tractores Zanello, de Las Varillas.

“Cocalero” (2006, 94′, Bolivia):
Acerca de Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia.

Martes 8:
“Convivencia” (2004, 16′, Villa María):
La convivencia de los internos de la ex Escuela del Trabajo de Villa María.

“Dónde estabas…” (2007, 45′, Buenos Aires):
Programa televisivo sobre la última dictadura.

“La crisis causó dos nuevas muertes” (2006, 85′, Buenos Aires):
La represión policial de junio de 2002, que acabó con la muerte de Kosteki y Santillán, y su cobertura mediática.

Miércoles 9:
“Horneros” (2007, 32′, Villa María):
El trabajo de los ladrilleros de Villa María.

“Corazón de fábrica” (2008, 129′, Buenos Aires):
La vida cotidiana de la fábrica recuperada de Cerámica Zanón, en Neuquén.

Jueves 10:
“Tekoa Arandú” (2006, 92′, Buenos Aires):
La aldea aborigen Mbya Guarani hace su propio documental.

“Canción de Mariano” (2007, 75′, Córdoba):
El contexto de los setenta a partir de una canción dedicada al militante de Montoneros Mariano Pujadas.

Viernes 11:
“El niño” (En proceso, 10′, Buenos Aires):
Sobre una pareja que tiene dificultades para concebir un hijo.

“Argentina beat” (2007, 130′, Buenos Aires):
El movimiento beat y el primer rock nacional.

La entrada es tiene carácter solidarios. Los interesados en concurrir deberán llevar un alimento no perecedero a la sede de EL DIARIO (Hipólito Yrigoyen 355) y allí se realizará el intercambio por una entrada.
De esta manera se colaborará con la copa de leche “Un rayito de esperanza”, del barrio Las Playas, que coordina la trabajadora social Liliana Costabello.

Además se realizará una clínica de documental el día viernes 11 de abril a las 17 en la Medioteca Municipal Mariano Moreno sobre “Producción del documental independiente”, a cargo del realizador Nicolás Battle con entrada libre y gratuita.

En la región cuyana se realizará la cuarta edición de los seminarios de Gestión Cultural e Industrias Creativas con calificados docentes del sector.

Concebido como un curso de Capacitación Profesional, este seminario tiene por objetivo formar a emprendedores y responsables de la gestión cultural, personas que trabajan tanto en el sector público como privado, en los conocimientos y habilidades necesarias para planificar, desarrollar, gestionar y evaluar la gestión organizacional, con criterios de calidad y sustentabilidad. Informes: http://www.diploma.coppla.org.ar

Colón, Entre Ríos. La Fiesta Nacional de la Artesanía con proyección Latinoamericana se realizará del 1 al 10 de febrero en el tradicional Parque Quirós de la ciudad de Colón. Su historia se inicia en la década del ‘60 cuando los artesanos locales comenzaron a reunirse en una fiesta anual que primero fue regional, luego provincial y desde hace 23 años su alcance abarca toda la Nación. Actualmente este evento es el máximo del país en su especialidad y reúne cerca de 500 artesanos de Argentina y de Latinoamérica, además de destacados artistas folclóricos y populares.
Con una duración de 10 noches, contará con la presencia de artistas como Patricia Sosa, Jorge Rojas, Javier Calamaro, Luciano Pereyra, Kapanga y la Mancha de Rolando, entre otros . En su última edición la Fiesta convocó alrededor de 100.000 mil personas, lo que la convierte en uno de los eventos más populares a nivel nacional junto a los festivales de Cosquín y Jesús María en la provincia de Córdoba.
Los artesanos que se presentan en la Fiesta, deben transitar una rigurosa selección ante un jurado técnico que evalúa sus trabajos en distintos puntos del país. Para premiar su trabajo se distingue a los mejores artistas con la Rueca de Oro y Plata.
Se organizan todos los años actividades académicas como contribución al perfeccionismo, a través de seminarios, cursos, talleres, becas y relaciones con otros países como Uruguay, Brasil, Venezuela, Paraguay, Bolivia, Chile y España, entre otros.
Durante el evento, el Instituto de Desarrollo Artesanal (IDEA) y la Asociación de Maestros Artesanos Entrerrianos (AMARTE), organizan el “Encuentro Nacional de Artesanos Tallistas”.

Horarios
En horario nocturno, el acceso al predio ferial se habilitará a las 19:00 y cada noche los espectáculos musicales comenzarán aproximadamente a las 22:00.
Además, por primera vez la Expo Fiesta estará habilitada durante algunos días de mañana. Será desde el jueves 7 al domingo 10 de febrero, en el horario de 10:00 a 13:00 horas. En ese horario solo se habilitará la exposición artesanal (sin espectáculos musicales) y la entrada será de $ 5.

Costo de entradas y descuentos
Los valores de las entradas que se indican a en la grilla de espectáculos son para mayores de 12 años. La primera noche la entrada costará $5 y el resto de los días costará entre $15 y $20 (ver Grilla de Espectáculos)
Los menores de 5 años no pagan entrada y los chicos que tengan entre 5 y 12 años abonan $ 3, para cualquiera de las noches.
La entrada general para la exposición artesanal por las mañanas (ver HORARIOS) será de $5. Todavía no se pusieran a la venta las entradas y se estima que se podrán adquirir desde mediados de enero. Como opcional, se pondrán a la venta las plateas para disfrutar de los espectáculos. El costo de dichas plateas se definirá en los próximos días.
JUBILADOS: Los jubilados pagarán $12 para cualquiera de las noches, pero sólo en el caso que compren la entrada por anticipado (cupo limitado de 3000 entradas).

Ficha técnica

Edición: 23º nacional
Lugar: Predio Parque Herminio J. Quirós (avenida costanera y Alem)
Escenario: “Ramón Cabrera”
Declaraciones de interés:
- Nacional (por el Ministerio de Economía – Sec. de Comercio Exterior res. nº 633 23/10/85)
- Interés Cultural (por el Fondo Nacional de las Artes – Sec. Cultura de la Nación)
- Interés Nacional (por el Ministerio de Cultura y Educación – resol. nº 43/95)
- Interés Cultural y Auspiciado (por Sec. de Cultura de la Nación – res. sg Nº 62)
- Auspiciado (por la UNER – Universidad Nacional de Entre Ríos res. n0 272/90)
- Interés Cultural (por la UNER – res. 414/96).

Para más información visite: www.idea.gov.ar

Pedro Molina

Pedro Alberto Molina es uno de nuestros más trascendentes grabadores. Nació en la capital riojana, pero a muy temprana edad se trasladó con su familia a Pinchas. Desde niño comenzó a dibujar frente a un hotel que tenía su padre. Se formó en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba y continuó sus estudios en el Instituto Superior de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán, graduándose como Licenciado en Artes Plásticas (1962). Durante su experiencia tucumana -que resultará fundamental para su formación-, actúa como ayudante-alumno del gran Pompeyo Audivert. Profundamente interesado en el arte precolombino y el barroco Iberoamericano, realiza varios viajes de estudio por el norte de Chile, Bolivia y Perú. Entre 1966 y 1970 reside en España, perfeccionándose en Litografía en el Conservatorio de las Artes del Libro de Barcelona y en Grabado Calcográfico en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Entre tantas cosas, también fue Director General de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de La Rioja. Pero más allá de su profuso currículum el “Macho” Molina es un personaje singular, gran contador de historias y leyendas regionales, artista trashumante, bohemio infatigable y compañero de aventuras de grandes músicos como el Cuchi Leguizamón y Atahualpa Yupanqui.
Argentina Folclore se dirigió a su casa en la Rioja, donde funciona su taller. En esa reunión, Molina compartió las experiencias adquiridas a lo largo de esta fecunda carrera.

Grabado Molina

- ¿Cómo le surgió la idea de recorrer tantos lugares?
- Siempre discuto con la gente joven que para ser alguien importante, además de ser autodidacta hay que aprender de alguien, porque la formación académica sostiene cualquier audacia que uno pueda hacer después en plástica. Aunque estuve en Europa y ví a los grandes maestros siempre traté de no perder la raíz, eso folklórico que va a lo mítico, a la cosa más profunda que tanto investigó Columbres. Recuerdo que un libro que fue fundamental para mi fue “El país de la selva” de Rojas donde están todos los mitos.

- ¿Cuáles fueron sus influencias?
- Recuerdo que cuando hice una muestra en La Rioja hace mucho años, un crítico de un diario me comparaba con Sabogal, un grabador peruano y con Guadalupe Posada y yo decía “¿Quiénes serán?”. Posada fue un gran creador pre-revolucionario que era un grabador popular que andaba por las imprentas para hacer la noticia del día: crímenes, terremotos, se especializó en accidentes y siempre estaba en ese movimiento. Esa fue una de mis primeras influencias. Una época viví en México y me dediqué a estudiar a esos grabadores populares. El grabado fue mi fuerte; estuve con Audivert, con otros grabadores y además me dediqué toda mi vida a pintar, a dibujar. Para mí el gran maestro del siglo veinte fue Antonio Berni, también Lino Spilimbergo y Gómez Cornet. En Buenos Aires: Victorica y Quinquela Martín. También los escultores Pepe Alonso, el Negro Juárez y eso nos fue nutriendo. Alguien dijo que la creación viene cuando se olvida todo lo aprendido, pero para olvidarse lo aprendido hay que aprender antes (risas). Cuando uno hace algo, no lo está inventando, sino que uno ya lo tenía asimilado y aflora en el caso de esa necesidad.
A diferencia de los artistas modernos que trabajan con computadoras, los llamados conceptualistas, minimalistas, yo sigo siendo un tipo expresionista que me gusta la textura. Actualmente el arte se ha vaciado de contenidos, si uno va a Buenos Aires ve al Pato “Donald”, al perro “Pluto”, a “Mickey” como una desnaturalización de contenido y es lo que viene después del liberalismo y el capitalismo, que hacen que ya no haya regionalismo. Porque el regionalismo trae implícito un negro, un tipo descalzo con machete. La globalización hace que todos nos veamos iguales y una cosa tan seria como el arte no puede estar vacía de contenidos.

- ¿Y como nació su relación con la música?
- Cuando fui a Córdoba a estudiar, casi me muero de hambre y frío. En Tucumán me avivé un poco, entonces comencé a contar cuentos. Allí conocí en los valles a los cantores de Tafí del Valle y Amaicha. En Salta fui a dar un curso y conocí a Ariel Petrocelli, Jaime Dávalos, Manuel Castilla y al “Cuchi” Leguizamón, del cual fui amigo. También del “Pato” Gentilini y “Chivo” Valladares en Tucumán. Allí me fui alimentando y además un poco por diversión entré a cantar con ellos, tal es así que en los años posteriores a la celebración de los 500 años me invitaron a exponer en Puerto de Palos, Huelva y fui con mi caja y canté con Pancho Cabral que tenía un conjunto que se llamaba “Resolana” y él me presentó como el vidalero de Aimogasta (risas).
También fui muy amigo de Mercedes Sosa antes de que ella triunfara. Siempre fue triunfadora, pero hablo antes de que fuera reconocida. Cuando yo era secretario de un centro de estudiantes en Tucumán, en los años sesenta le auspiciamos un recital. Y así fui conociendo muchas personas.
Como voy siempre a Tilcara, ahí conocí a mucha gente: a Tomás Lipán, al “Burro” Lamadrid. Es gente que siempre me alimentó con su inteligencia, su buen humor, con las canciones que tanto escuché de ellos y si no le puse más énfasis o estudio a la música es porque no se puede hacer todo. Hice lo que yo quería y a donde se me dio la oportunidad, nunca forcé ninguna ocasión. Estoy contento de haber tenido tantos amigos en la parte musical.

- ¿Por qué eligió Tilcara como su segundo hogar?
- Ante todo por la grandiosidad del paisaje. El pueblo es muy original porque generalmente los pueblos de origen indígena no quieren saber nada con gente foránea. Pero ahí se soportan hasta a los hippies (risas), es una convivencia muy fructífera. Una vez Patiño notó que es un pueblo musical, cada banda no lleva menos de 30 integrantes entonces no podemos sacar la cuenta de cuantos músicos habrá (risas). Atrae el carnaval, semana santa, la pachamama que no es una sola fiesta es todo el mes, la fiesta de San Roque y además las celebraciones de los pueblos vecinos. Son fiestas híbridas, campesinas y de raíz indígena. Yo fui por primera vez en el ´78 cuando me dieron un premio y aproveché para buscar a un tipo que me había robado unos cuadros. Entonces una funcionaria de cultura me invita a quedarme, yo le dije que estaba echado por Bussi y ella me dijo que en Tilcara la situación era diferente. Me invitaron a poner en funcionamiento la Escuela de Artes y cuando vino la democracia estuve algún tiempo allí. Mis hijos andaban por todos esos lugares y una hija se quedó a vivir allá.

- ¿Qué trabajos realizó conjuntamente con los músicos riojanos?
- Ilustré un disco de Pica Juárez que ya va a salir, pero anteriormente hice un disco que se agotó totalmente que editó Hugo Casas a donde la primera canción es de Peteco (Carabajal) y hay mucha gente de La Rioja y Buenos Aires. También en la contratapa de “La Cantata Riojana”, hay una acuarela sobre el asesinato en Barranca Yaco. Mi gran frustración fue no hacerle la tapa a un disco de Don Atahualpa Yupanqui que una vez me pidió uno de mis trabajos para Odeón de Madrid. Yo había hecho dos trabajos pedidos por él. Cuando los llevo, los brutos estos que eran medio españoles y medio yankees me dijeron: “No, nosotros queremos la foto de don Atahualpa” y mandaron la foto. Pero a él le gustaba todo lo que yo hacía.

- ¿Como se conocieron con Atahualpa?
- Lo conocí en el ´69 en la casa de un amigo cuando fue por primera vez a Madrid. En la cena le pidieron que toque algo y él dijo: “No hay problema pero primero quiero escuchar a este señor porque no hay riojano que no sea vidalero” y yo canté para él una vidala riojana. Luego Atahualpa se fue a vivir a Francia y cuando regresó a Buenos Aires, seguimos manteniendo una relación muy fructífera.

- ¿Como reciben sus obras en el mundo?
- Muy bien, a los argentinos en Europa nos ven como grandes pintores, pero dicen que no tenemos personalidad porque siempre estamos viendo el último libro que viene de París, Milán o Nueva York. Yo, estando en Tilcara vendo muchas obras a franceses, australianos y norteamericanos. Les llama la atención que yo rescate la esencia de acá.

- ¿Le queda alguna cuenta pendiente?
- Siempre la de seguir perfeccionándome. He visto a tantos colegas que cuando se mueren se desperdigan sus obras. Entonces, estoy haciendo enmarcar todo para dejar armado toda una miscelánea, un pensamiento, una imagen de un mundo que está cambiando, con respecto a la raíz y a la personalidad. Recuerdo un libro que publicó la Universidad de Tucumán que se llamaba “El mundo que se va”, entonces quizás esto después se vea como algo histórico.

- ¿Una satisfacción?
- Hice lo que sentí, porque cuando era niño mi padre quería que estudie una carrera formal y me mandaron a Córdoba a estudiar derecho y yo me fui a la Escuela de Bellas Artes. La felicidad del hombre está en hacer lo que uno quiere.

Ramona Frescura

Al ingresar a Pinchas, un pueblo ubicado a 78 kilómetros de la capital riojana en el departamento Castro Barros, uno de los principales atractivos es un cartel que dice “Tapices Frescura”. Una flecha nos dirige hacia un local de venta de artículos regionales como los que hay en diferentes pueblos del interior del país. Pero su anfitriona es un personaje muy particular que se llama Ramona Frescura, una telera que recorrió parte del mundo con su arte, valora la sabiduría de la naturaleza y se preocupa por rescatar las raíces de su pueblo con el fin de plasmarlos en sus trabajos.

Tapices Frescura

- ¿Por qué eligió dedicarse a esta actividad?
- Aunque parezca mentira, yo empecé a hacer esto de criatura porque nos hacían urdir las mantas. La tarea cotidiana era entre los niños y los ancianos. Esto era permanente en los pueblos y los niños aprendíamos sin que nos estuvieran obligando. Era una tarea común, cotidiana. Tengo la fortuna de haber sentido esta magia de los oficios, las costumbres. Los padres nos enseñaban a sembrar, cosechar, cómo guardar los alimentos, secarlos al sol. Mi madre hacía un afán cotidiano esto de conservar las cosas solamente con sal, secando al sol y yo permanezco haciendo eso que nos brinda bienestar. Llega un momento en el que hay que aprovechar el sol de enero y febrero y hacer fruta seca que se vende muy bien. Teniendo tierras el hombre puede vivir cómodamente, guardando alimentos, conservando costumbres, como esto del tejido que a mí me permitió que mis hijos estudiaran, ellos estudiaron y tienen títulos, pero tienen la sabiduría de esta tierra, la de hacer una comunidad rica con su actitud respetuosa, sin depender de mentiras políticas.

- ¿Cuál es la temática que característica de sus tapices?
- Por lo general es la paisajística de La Rioja: sus callecitas, la gente, costumbres… Por ahí puedo hacer algo moderno, rescatar lo rupestre, pero mi estilo se basa en la paisajística de La Rioja y sus costumbres.

- ¿Cómo es la vida en Pinchas?
- Yo resumo con una palabra como vivimos aquí: vivimos en armonía. Podemos leer buenos libros, escuchar buena música, escuchar el viento, los pájaros y eso se refleja en la familia, como convivir, como contener a los nietos. Además el clima es muy especial.

- ¿Cómo vivió esto de llevar su trabajo por el mundo?
- A mí me sorprende ahora, a mis años, lo que he andado ¿Cómo he hecho yo para ir a Termas de Río Hondo, La Sociedad Rural en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe? Estuve en múltiples exposiciones. Ahora ya no salgo tanto. Hemos viajado un poquito para mostrar esto que aún hacemos. Estuve en Francia y fuimos invitados por artesanos de una feria y tejíamos ante el público, esa era nuestra credencial. Fuimos a Italia y a España; allí nos recibió gente de La Rioja con especial cariño que nos hizo mucho bien.
Esto es lo que se valora en otros lugares del mundo, el hecho de usar las manos. Ellos están con toda la tecnología. Nosotros pudimos asistir a tantos lugares porque aún seguimos usando las manos.

La editorial Nudo lanzó un libro con sus mejores letras

Victor Heredia

“Víctor Heredia Ilustrado” es un libro que reúne las mejores letras del cantautor más importante de la música popular argentina, acompañadas de bellas ilustraciones. A través de las páginas el músico y el lector se encontrará con temas como “Dulce Daniela”, “El Viejo Matías”, “Bailando Con Tu Sombra (Alelí)”, “El Bar De Los Fracasos”, “Encuentro En Cajamarca”, “Aquellos Soldaditos De Plomo”, “Muerte De Atahualpa”, “Todavía Cantamos”, “Vuelve Al Campo” y “Razón De Vivir”, entre otras, pero contextualizada con dibujos de sutil belleza en distintas técnicas, a cargo de los artistas María del Valle Alvarado, Alejandro Díaz Olmos e Ignacio Valicenti. Además de las ilustraciones, cada canción está acompañada por pequeños análisis sobre su obra haciéndola accesible para los más chicos. El libro disponible en toda el país, a través de la editorial Nudo, dedicada a publicaciones infantiles y sobre música, tiene un valor inicial de treinta pesos.

El Maizal

Hace cuatro meses que El Maizal abrió sus puertas en el corazón de Maimará. La tranquilidad de pueblo agrícola le imprime a la casona cierta atmósfera de antiguo almacén. Su arquitectura sencilla, en la esquina de Belgrano y Necochea, se transformó en un rincón escondido con la comida más exquisita de la quebrada de Humahuaca. Creado por la cocinera Gloria Diez Peña, este restaurante se nutre de una carta basada en recetas ancestrales. Con más de veinte años de trabajo como cocinera se transformó en referencia de la comida norteña.
Este nuevo emprendimiento gastronómico es sucesor de Los Morteros, un restaurante boutique que se destacó, dentro del corredor turístico de la Quebrada de Humahuaca, por su arquitectura de adobe y sus sabores andinos-criollos reinterpretados por la mano de la chef. “El concepto es el mismo que había creado en Los Morteros (allí trabajó tres años) donde hice una reinterpretación de la cocina tradicional pero sin cambiar la esencia de los sabores de acá. No hago fusión, se define la cocinera, que trabaja con un concepto antropológico que bucea en el origen de las comidas.

El Maizal

-¿Cómo empezaste a trabajar sobre la recuperación de la cocina andina?
-Yo soy porteña, me casé con un jujeño y me vine hace 26 años a vivir a Jujuy. A mí me encantaba ver como se cocinaba en la casa de la gente común y pensaba como eso no se hacía en los restaurantes. Generalmente de la cocina tradicional sólo se conoce el locro, la humita, el tamal, la empanada y para de contar. Pero hay miles de comidas como el charquicillo, el picante de mondongo, la pachamanca, la lamancanka, la parakulka (con piedras calientes se cocina), el picante de cayote (muy poca gente lo conoce), la sopa majada de maíz, la machorra con mote, el tamal en fuente… hay muchas recetas guardadas en la casa de la gente. En algunas se ha perdido esa tradición porque hay una generación que no cocinó más porque lo hacían las abuelas y otra que dejo de hacerlo porque querían cocinar como los chef que venían de Europa o Buenos Aires. Había un peligro de extinción de toda esas recetas que la gente guardaba como un tesoro, por eso me puse a recuperar esa cocina.

-¿Cuanto hay en tus platos de esa influencia casera?
-Todos los platos que yo hago están basados en la recuperación de las recetas de personas, porque cuando empecé con este trabajo no había libros serios sobre la cocina del NOA. Siempre que abro un lugar busco mantener los sabores de acá, que son andinos y criollos.

-¿Se está revalorizando la cocina andina en este último tiempo?
-Antes que nada a mí me gusta aclarar que lo que hay es una cocina mestiza con sabores andinos y criollos. Ninguno te puede decir que hay una cocina andina pura porque en este continente somos productos del mestizaje. En la región andina está todo mezclado. Acá se come mucho arroz, tallarines y otras cosas que vinieron de Europa. Por eso no se puede hablar de una cocina pura o indígena, porque el tamal por ejemplo se hace con carne de vaca y acá no se comía eso antes de la llega de los españoles. Creo que hay que reconocer los dos lados de una cultura y aceptar que tenemos una cocina mestiza que es aporte de lo indígena y lo europeo. Esta es una fusión de culturas y la cocina andino americana forma parte de ese mestizaje.

-¿Como se refleja esta tendencia en el mercado gourmet?
-Creo que hay una tendencia sobre todo a tomar cosas de la cultura andina y convertirlas en cocina europea. Por ahí se hace un plato muy fashion con quinoa y carne de llama pero eso no tiene la esencia original. Creo que creció mucho el interés, también, por el turismo, pero por ahí se hacen algunas cosas que no tienen tanta base de conocimiento y es algo más comercial. Pero todo es discutible y válido, como en el arte, porque en la cocina hay mucho de creativo. A mí me encanta comer comida nueva andina pero no es lo que hago yo.

-¿Qué es lo que vos hacés?
-Lo que me gusta es que mis platos mantengan la esencia del sabor original. Uno como cocinero y persona lo que hace es una interpretación. Vos podés copiar un maestro de pintura pero le das tu impronta. Eso es lo valioso en la cocina. Es imposible que no suceda esa transformación, incluso en la gente que hace una receta puramente regional le aporta algo creativo. Una vez viaje a Salta para cocinar en un congreso y lo que más me alegro fue que el chofer que me llevaba me dijo: “Me hizo acordar a la sopa que hacía mi mamá”.

-¿Por qué elegiste Maimará para abrir tu local?
-Yo vivía y cocinaba en Purmamarca, que me gustaba mucho, pero se hizo demasiada turística y a mí me gusta la vida de pueblo.

Datos útiles
Restaurante Del Maizal

-Belgrano esquina Necochea, Maimará (Jujuy).
-Almuerzos y meriendas: Martes a domingo de 11 a 19.
-Cenas: Viernes, sábados y vísperas de feriado de 19 a 22.
-Reservas e informes: (0388)4997406. Celular (0388)154368277
¬-Correo electrónico: del_maizal@yahoo.com.ar.
-Promedio por persona con entrada, vino y postre: 35 pesos.
-Calificación: Muy bueno.
-Estilo: cocina andina y criolla.

Martín Fierro en la Pampa

Basada en la primera parte de la obra “El gaucho Matín Fierro” de José Hernández, con diseños originales de Roberto Fontanarrosa, el 8 de Noviembre de 2007 llega a los cines de todo el país la película de animación MARTIN FIERRO con la voz de Daniel Fanego.

La Universidad Nacional de Tres de Febrero, participa por primera vez en la coproducción de una película argentina. La UNTREF tuvo la iniciativa de participar en esta producción ya que una de sus carreras es la Lic. en Artes Electrónicas, en la que se estudian y trabajan temas de animación cinematográfica. Por tal motivo, este proyecto era una buena forma para que los alumnos y profesores participen activamente. Por otra parte, es una inversión que UNTREF decidió realizar para apoyar este nuevo emprendimiento del cine nacional.

Sinópsis.
Martín Fierro es la historia de un héroe trágico, uno de los miles de gauchos que fueron reclutados para pelear contra el indio en la frontera argentina de la patagonia en la segunda mitad del siglo XIX.
La estructura narrativa responde al género del western, los gauchos son reclutados para despojar al indio de sus tierras y luego la civilización avanza sobre los territorios conquistados aniquilando al gaucho y su forma de vida: recorrer libremente las pampas criando su ganado y en plena libertad.
Martín Fierro es separado de su familia y enviado a la frontera, donde debe servir a los intereses del ejército y, la mayoría de las veces, a los intereses particulares de los hombres que dirigen ese ejército y que usan la situación para obtener ventajas personales y quedarse con tierras y hacienda.
Fierro huye para regresar a su tierra y a su familia, pero cuando llega ambas le han sido arrebatadas y se ha convertido en un desertor. Su destino ahora es huir de la justicia. Comprende que no podrá recuperar lo perdido y que solo le queda la búsqueda de la libertad.

Datos de Producción.
El diseño de producción ha privilegiado la estructura de acción y aventuras como vínculo de comunicación con el espectador.
El planteo estético está asentado en dos grandes puntales: los diseños originales del maestro Roberto Fontanarrosa y un trabajo original y novedoso de fondos pintados al óleo que aportan a la riqueza de los personajes una apuesta de alto valor estético. La música original de Mauro Lázzaro realza estas opciones.
Una película para toda la familia con la inclusión del humor de los dibujos y situaciones creadas por Fontanarrosa que, aún en medio de una historia trágica, encuentra momentos de remanso y picardía.
MARTÍN FIERRO se define así como una película de animación de acción y aventuras, apta para todo público, que convoca a la familia a ver la historia de un hombre que, signado trágicamente por los sucesos de la historia, encuentra la forma de mantener en pie su dignidad y su libertad.

Ficha Técnica:
Diseños originales: Roberto Fontanarrosa
Dirección: Norman Ruiz y Liliana Romero
Guión: Roberto Fontanarrosa, Horacio Grinberg, Martín Méndez, Enrique Cortés
Producción: Aleph Media S.A – Maiz Producciones S.R.L – Claudio Corbelli – Horacio Grinberg – Cooperativad de Trabajo Ltda. FELEI.
Coproducción: Luna Films (España), Universidad Nacional Tres de Febrero – Río Bravo Consultores – Silvio Herrera & Cia. – Héctor Cavallero – FyN – Terraplen – Orlando Vignati
Producción Ejecutiva: Pablo ROVITO
Dirección de Actores: Claudio Gallardou

Elenco:
Daniel Fanego: En la voz de Martín Fierro.
Aldo Barbero: Don Ignacio
César Bordón: El Borracho
Héctor Calori: El Coronel Machado
Claudio Da Passano: El Gringo
Cristina Fridman: Rosalinda
Claudio Gallardou: El Sargento Benítez
El Indio Apachaca: Melchor
Isabel Quinteros: Lucía
Claudio Rissi: Cruz
Gabriel Rovito: el Manco
Roly Serrano: El Gaucho Matrero
Y la participación especial de Juan Carlos Gené: Juez de Paz
Música Original: Mauro Lázzaro
Edición: Fabio Pallero

Sello Manzi

A cien años de su nacimiento, el legado del poeta Homero Manzi sigue vigente en la cultura y el imaginario popular. Como homenaje, la Secretaría de Cultura de la Nación lanzó un sello postal, basado en un retrato realizado por Hermenegildo Sábat, que rinde homenaje al autor de “Malena” y “Sur”. Esta es una de las serie de iniciativas que buscan rescatar la figura del poeta santiagueño, con una interesante obra folklórica además de sus conocidos tangos, en el año de este aniversario centenario.
Como parte de los festejos del Año Manzi, la Secretaría de Cultura de la Nación también otorgó subsidios para realizar distintos proyectos en todo el país, que tengan que ver con el rescate de esta figura emblemática de la cultura popular. Los resultados y los alcances de los proyectos se pueden consultar en el sitio: www.cultura.gov.ar /manzi.