Este fin de semana tuvimos el hermoso regalo de poder compartir un seminario de danza con Juan Saavedra en Córdoba.
Cuantas gracias doy a estos brujos de la vida, seres que no titubean ni un segundo a la hora de hablar del espíritu y el corazón, de la magia y el misterio, de la vida y la hermandad, personitas despiertas como él que te invitan al deleite de la vida, que te ayudan a reafirmar eso que late y late (…y es cierto) dentro de uno, pero que ¡cuántas veces! La ciudad, la corrida cotidiana y el mundo actual tapan de tierra y esconden…
Con mucha simpleza nos decía: ¡busquen proyectos de vida alegres!, búsquenlo y opten por ese camino…
Pienso que las palabras solo cobran vida cuando se llenan de contenido, cuando se nutren de sentimiento, sentido y acción… y él, desde sus sesenta y pico de años nos invita a esa Juventud que no se detiene, transformada en danza, en danza como la vida misma, en vida como la plenitud misma, en abrazo, en sonrisas, en llantos.
No hace falta entender el significado de la palabra hermano, si cuando sale de sus labios vibra el amor por el aire, no hace falta explicar quienes son los ancestros ni donde habitan, si cuando gira su cuerpo se eleva, sus ojos se vuelven incandescentes, y sus brazos miden mucho mas que la extensión de sus dedos…
¡Gracias Juan! Por transmitir el mensaje de la tierra, por ayudarnos a seguir despiertos, a no perder la capacidad de maravillarnos, a seguir sorprendidos por el milagro de la existencia.


Comparto la mira de sol, con referencia a JUAN, tuve la fortuna de conocerlo y compartir con el dos talleres, y se resume en ESCENCIA y SALAMANCA.
Realmente es un motivador de la danza y de la vida
También, como ustedes, hice un taller con Juan Saavedra…y debo decir que, a pesar de esforzarme, no he aprendido mucho de danzas folclóricas. Entiendo sus orígenes, su contacto con la tierra y sus raíces, pero me parece que lo que él hace no es folclórico. Puede ser otra danza, otro arte, otra expresión, válida!… pero que no representa al paisano argentino y a nuestras danzas nativas.
Espero que mis expresiones no sean tomadas como un agravio o crítica negativa hacia este bailarín.
Cordial saludo.
Juan Carlos Martino Navarro
San Miguel de Tucumán
Comparto totalmente lo que dice Sol en cuanto a los valores de Juan. Yo, gracias a Dios hice varios talleres con Juan y quedamos desde entonces grandes amigos , tanto como con Sandra su compañera y sus dos retoños. A Martín Navarro le digo que es perdonable su forma de pensar, pero no comparto para nada sus ideas.- Tal vez ese día que realizaste el curso no fuiste con ánimos de hacerlo, o quizás estabas totalmente en otra dimensión. Mis respetos y amr por Juan. Gracias Sol por compartir estas manifestaciones.