
Nació en Río de Janeiro, Brasil. A los 18 años se trasladó a Argentina e ingresó en el Conservatorio “Manuel de Falla”. Grabó tres discos como solista de guitarra y en 1979 realizó una gira por EEUU con el autor y compositor brasileño Antonio Jobim.
Actualmente está a cargo de las Cátedras de Audioperceptiva, Armonía y Contrapunto de la ESPEA Nº1 “Nicolás S. Gennero”, y forma parte del Proyecto Educativo Musical “Música de Todos”, auspiciado por la Subsecretaría de Cultura de la Nación.
A veces dicen que “Santiago no tiene riendas, pero sujeta”. Paulinho, como se lo conoce, ya lleva 17 años en esta tierra y sigue desandando proyectos desde ese lugar.
Nos encontramos con él en el escenario del coliseo mayor de la provincia, un ambiente ideal para mantener una profunda conversación.
– ¿En qué año llega a nuestro país y a qué se dedica?
- Empecé a los catorce y a los dieciocho me vine para acá. De los dieciocho hasta acá, no paré más hasta el día de hoy, es decir, que tengo 47 años en la música.
Vine a estudiar acá becado por la Embajada Brasileña y estudiaba en el Instituto Integral; en el año ´63 cierra y me voy a estudiar en el Conservatorio Manuel de Falla hasta el año ´74. Antes había trabajado como músico, había grabado dos discos y trabajaba en café concerts de Buenos Aires: “La Fusa”, “El Papagayo”, locales de música brasilera y acompañábamos a muchos cantantes. En el ´72 me voy a hacer una gira con Piero, con él he trabajado desde el ´71 hasta el ´73. Cuando volvimos para las elecciones que ganó Cámpora me quedé y seguí trabajando con él hasta el ´74, después largué. En el ´73 me casé, seguía en el conservatorio pero no terminé porque nació mi primera hija. Seguía trabajando en los café cocerts y haciendo giras en el interior del país; después trabajé como asesor musical en la Embajada Brasileña. Tenía un programa de radio de música brasileña auspiciado por la Embajada de Brasil en la Radio del Plata y al mismo tiempo tenía otro programa en Radio Nacional. Ya no trabajaba regularmente debido a lo que pasaba políticamente en el país, había una resistencia con respecto al laburo nocturno. Hasta que vino la democracia yo seguí en Buenos Aires, a pesar de los quilombos y en el ´88 me fui a Europa a hacer una gira con una cantante argentina que hacía música latinoamericana y despues de trabajar mucho tiempo con ella haciendo espectáculos infantiles me vine a vivir a Santiago del Estero a raíz de la invitación de un amigo mío que es dueño de una fábrica de muebles que me invitó porque cada vez que venía le contaba mis problemas…entonces me dijo ” te venís para acá y te quedás”. Yo trabajaba particularmente y en la Universidad de La Plata; a los dos días agarré todo y me vine, no me preguntes como…a la semana, la directora de la Escuela de Música me vino a buscar para que yo ocupara un lugar en la docencia porque necesitaba cubrir unas horas. Yo no quise pero insistió, le dije que me quedaría solo por tres meses, que busque un reemplazante, que yo quería hacer mis cosas. Y bueno, ya estoy aquí hace 17 años.
- ¿Cómo resultó lo de la docencia en Santiago?
- Yo ya trabajaba como docente, pero aquí es otra historia. Es una cosa extraña, pero llega un momento en el que te acostumbras, es decir, yo me dedico a enseñar armonía, contrapunto, esas materias técnicas y especificas. Todo muy bien hasta que cambiaron la ley de educación y se pudrió todo respecto a la transformación, a lo que se hace en cada provincia, hay que adaptarse a la nueva ley. Me parece que no funcionó con algunas cosas que tiene que ver con la provincia, al nivel de transformación empeoró, yo sigo cuestionando eso y me mantuve en la mía. Aquí es todo muy burocrático, hay muchas desavenencias. Igual yo me dedico a trabajar con la docencia, pero con mi material, yo creo cosas. Incluso estamos por editar unos trabajos con gente de La Rioja y Salta, que son muchísimos y veremos si se puede y estamos conversando para ver hasta donde podemos llegar. Eso me favorece y estimula porque es un trabajo para varias provincias. Me permite hacer cosas, porque lamentablemente yo no he podido hacer las cosas que yo quisiera hacer, mi música o componer mis cosas para una orquesta sinfónica, eso se me frustró por la docencia. Pero despues me junté con los changos de Sincopando y grabamos un disco, a ver que sale.
- ¿Qué visión tienes acerca de la música santiagueña?
- Bueno, va a ser chocante lo que voy a decir respecto al folclore santiagueño en especial, porque yo he notado que no hubo avances en cuanto a la creatividad. Es probable que sí en toda la parte literaria del folclore, pero musicalmente en absoluto, no hubo nada. Yo no sé si es porque los medios, que son los que se encargan de difundir las cosas, cargan alguna historia. Yo no quiero pensar que hagan política en ese sentido de no permitir el avance o los experimentos que se pueden dar en términos creativos. En cambio, sí he observado en el caso de La Rioja, que es impresionante, algunos que otros músicos de Rosario y por ejemplo en Buenos Aires donde yo viví 26 años. Por otro lado, yo soy criado por la bossa nova y obviamente tengo otras cosas que no se pueden medir. A su vez, sigo leyendo y escuchando otras cosas, por ende no se si tengo autoridad moral pero si puedo observar y cuestionar cosas. Todavía aquí no se conocen a los compositores santiagueños, se conoce una que otra cosita que los demás dicen que está buenísimo, del siglo pasado, de la década del ´50 y después todo es Carabajal, Carabajal, Carabajal…con todas sus historias. De los Hermanos Simón, poco, y fueron muy capos, pero después de eso pareciera que acá no hay nada. Y los de acá se van afuera, pero todos hacen lo mismo, todos son exactamente calcados, lo único que le cambian es la letra. Lo demás está todo basado en lo mismo.
- ¿Cómo recibe la gente a un brasilero interpretando música argentina?
- Creo que el santiagueño entiende, no creo que digan nada y si dicen es porque esa es una característica de los santiagueños. Es como la consigna de Trotsky, la revolución permanente. Acá la crítica es permanente aun sin manejar el lenguaje o sin tener los conocimientos profundos sobre lo que se va a criticar, eso es lo que vos vas a notar inclusive en los medios. Los periodistas que son especializados entre comillas, las radios, la TV que por ahí veo o escucho. Pero bueno, es típico del santiagueño. Yo no me mezclo con esa historia, yo hago la mía, soy un observador nada más. Pero como no me meto, no me pueden hacer nada y cuando hago, hago con carácter y observador, que agarre el que quiera y el que no quiere que no lo agarre, interprételo como quiera, total…
Yo soy un tipo totalmente libre en ese sentido, yo no estoy agarrado con nadie, por eso me copo acá con la cuestión de los changos, porque como lo maneja Chuni (Cardozo); las cosas que hace Chuni son buenas. Hay dos compositores excepcionales: Pablo Mema y Chuni, después olvidate, para mí. Tipos serios, divertidos, que se preocupan en aprender e informarse y son cosas que no suceden con la mayoría de los músicos de acá. Por eso tienen problemas, porque hay que saber mucho, sino no pueden tocar, el que toca de oreja es trucho. No, ¡hay que estudiar hijo!, no queda otra, la música no es una joda, es mucho compromiso. Tiene que ver con la cuestión social, la muy buena información que hay que darle al chico que está escuchando, por lo menos, para que el receptor se preocupe en qué es lo que está pasando y aparte de eso yo estoy integrando un grupo que trabaja para la Nación en un proyecto que se llama “Música de Todos” que está basado en la antropología, desde el punto de vista de la música folclórica y toda su magnitud. Estoy metido en cosas que para mí son muy agradables.


grande negro! te queremos chango! sos mas santiagueño que otra cosa
gracias por tu simpleza, y por tu humildad. Nos vemos en clase
Me parece que Paulo debe ser un hombre con mucha creatividad por sus palabras y que no acepta ningún prototipo en lo que respecta a conceptos hablando de música folklórica.. hace la suya..
yo soy músico de Rosario, como dijo él que han salido algunos que se destacaron, y estoy armando un grupo de música popular folklórica donde yo hago lor arreglos “con partituras” por eso me identifiqué mucho con tus palabras Paulo…
Ojalá te pueda escuchar alguna vez en vivo o cruzarte para hablar..
soy estudiannte de la carrera de piano en la Universidad Nacional de Rosario y tambien he dirigido orquestas y arreglado temas para tal formación…
Un abrazo grande y respetuoso de un musiquito a un músico…
Negro, se que me detestas con mi persona por cuestiones ajenas a la Mùsica. A la mierda con eso!
vamos a algo mas importante que lo hemos hablado en tiempos de de amistad. Sabes como soy como musico y como pienso coincido con vos especialmente en lo que se refiere a la enseñanaza musical y el tema del folklore, hermosa musica nuestra(sin chauvinismo alguno lo digo) que estos mercachifles de baratijas han bastardeado en nombre del modernismo y sus obras de feria persa les alcanza para el bronce de pròceres (carabajales terueles rallyes-o el Dakar del Folklore- alonsito.no el gran beto.soledades. gorges rojas- y sigue la lista. deberian tomar ejempño de los maestros Hnos simon, Diaz, Nunñez, chacareros brther`s maestros de maestros y a los musicos teluricos el pentagrama no contagia dengue. un coralcito de 8 compases no le hace mal a nadie. escuchar a Piazzolla, Rovira Spinetta Ravel Beethoven Mozart Tito Francia Lennon & Mc Cartney etc es sano. nadie contrae el mal de los rastrojos o de los rastrojeros. Mas allà del enojo coincido contigo, cuanto aprendi de vos y cuanto te admiro
Viva patoruzù!
cacique cantor si los hay Canejo!!