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Duende Garnica: Sacha coplero urbano.

Duende Garnica

Buenos Aires, Almagro, terminaban de caer unas gotas y una luna inmensa se reflejaba en la calle plateada por la llovizna. Nos encontramos en una esquina y nos dirigimos hacia un local cuya puerta no decía nada, pero que en su interior decía mucho.

Al subir las escaleras, un salón a media luz albergaba a bailarines tomando clases de tango, una barra y mesas con velas encendidas. Allí el Duende explicó que había elegido un terreno neutral, donde seríamos anónimos y libres para tratar cualquier tema.

Ese fue el lugar elegido, no para realizar una entrevista, más bien sería una especie de charla debate en el que uno puede expresar sus inquietudes y él, con su experiencia, podría resolver algún enigma o simplemente presentar otra postura.

Reconocido en el ambiente por sus formas de decir las cosas, mantuvo una extensa conversación, donde decidió partir desde un regionalismo y referirse a su provincia natal en particular.

Apenas nos sentamos, el grabador fue encendido para no perder detalle y él mismo, sin pregunta previa, se introdujo en el tema:

- Todo está tapado, entonces, esa misma inocuidad, la búsqueda personal de cada uno; habría que buscar algo personalmente para poder trasladarlo pluralmente desde el sentido de la solidaridad y del compartir. Ahora bien, lo que vos encuentras tiene grados y texturas; vos puedes encontrar una piedra, pero si la pules puedes hacerla un diamante. Entonces, para dar debes tener estética, ética y belleza, no se necesita tener plata para eso, para entregar un chipaco que se entrega a las cinco de la tarde que es bello, estético, ético, natural y es profundo para nosotros. Pasa lo mismo con las búsquedas de las canciones.
Primero hagamos hincapié en un regionalismo, no vamos a hablar del país ni del universo si no hablamos primero de lo que a nosotros nos pertenece como santiagueños en este caso; tenemos que hablar primero desde el sentido de santiagueñidad, en ese sentido de ver a nosotros que nos ha dado para abrirnos más desde un espacio; porque en Buenos Aires se puede ver no desde el venir y estar dos días, sino desde el hecho de estar. Para empezar esta conversación te cuento que nosotros con el Pucho (Ruiz) hoy no tenemos donde dormir, o sea, si tenemos un montón de lugares, no tenemos un lugar físico que a nosotros nos pertenezca a pesar de un montón de cosas. Con esto quiero decir que el arte y estas búsquedas no son un museo que vos vengas y visites, son cosas de vida que vos tienes que ir llevando para que de algun momento a otro, lo puedas captar y llevarlo desde tu forma estética, bella y digna, como la canción, un reportaje, una revista, un portal, pero siempre teniendo lo sustancial que tiene que ver con el compartir la pluralidad del conocimiento, porque sin conocimiento no se va a ningún lado.

- Recién dijiste que no hace falta plata, pero hay artistas muy talentosos que por no pertenecer a un sello, no solamente no ganan dinero, sino que tienen que invertir su dinero y deben ocuparse de la producción, cuando existen otros que no tienen talento, pero tienen dinero.
- Hay una situación más profunda que tiene que ver con la situación real que está viviendo el país; nadie puede ser un músico independiente porque todos dependemos de algo y si, entre comillas, se puede decir independiente porque no pertenece “a”…a algún sello, por ejemplo.
Yo no soy ningún “olvidao”, yo era un olvidao hasta que Mercedes Sosa viene y levanta mi canción, me pone y legitimiza la copla que yo había plasmado, me reconoce y ahí yo dejo de ser un olvidao. Son olvidados mis otros compañeros que no han podido grabar; hay una lucha en las salidas culturales. Aquí un gabinete firma, el de cancillería, el de economía, el de desarrollo, el de hacienda y el de cultura ¿es una subsecretaría? No, si vos no tienes cultura no puedes ejercer ninguno de los otros cargos, debemos saber nosotros a donde vamos y de donde venimos. Armando Tejada Gómez, Nicolás Guillén, Aníbal Sampayo, Rosa Quenel y un sinnúmero de otros compañeros tampoco son masivos, tampoco han salido ni figuran hoy en las tapas de nuestro diario, pero si tiene que haber un esfuerzo dentro de la inquietud de cada compañero. No es desleal ni una deshonra pegarse un cartel solo, no pertenecer a un sello…pero si uno tiene una verdad y una canción y la canción es verdadera y toma los pinceles del pueblo, las texturas y las realidades de nuestros hermanos…hay una vieja frase que dice “el pueblo te da semillas para que vos las entregues en flores”, ahora vos tienes que preguntarles a todos esos músicos independientes que pegan carteles, que hacen el sonido como lo hemos hecho nosotros y todavía lo seguimos haciendo ¿qué es lo que quieren? Si quieren salir con la cara de ellos en un CD, si quieren salir con el pelo mojado en la batea de una discográfica, ¿quieren vender siete mil discos?, ¿quieren casarse con un sello que les ponga un chumbo en la cabeza y los haga grabar cuatro discos por año? o ¿qué es realmente lo que quieren? Porque el arte y esta cuestión muy madura y muy sustancial de nosotros no es salir con una guitarrita y hacer dos o tres canciones. Tenemos que saber quien ha escrito las primeras canciones, nuestros mayores y sobre eso desandar un criterio, sino no se puede. Un chico con musculosa, de rulitos, pelo mojado y pantaloncitos ajustados sale a decir dos o tres cosas por ahí…que no es que no nos pertenezcan sino que no es el momento a la par de las cosas que están pasando, tampoco tienes que salir con cuestiones de protesta sino simplemente buscarle en ese juego que es la vida un equilibrio que ha nosotros moralmente nos permita encontrarnos aquí, darnos un abrazo, pensar en futuro. A nosotros nos interesa saber realmente el conocimiento que tenemos, de donde venimos, que es lo que vamos a hacer, que vamos a dar. No se trata de vender; no es difícil hacer un disco, es difícil que lo entiendan, que lo escuchen. Se graba cualquier cosa, pero sin embargo hay gente que no ha grabado nunca y si es difícil lo cotidiano: el hacer sonido, sapo para venga la gente, pero bueno, carecemos de infraestructura, de lugares propios. En este caso que hablamos de Santiago del Estero, no está lleno de peñas. Hay que explicar que Santiago no es una cueva grande donde cantamos todos y nos damos besos en la boca, no es eso. Es una provincia que tiene una cultura que se desarrolla de distintas formas, de distintos colores, pero buscando siempre una identidad, porque hasta el último que hace cualquier canción tiene que saber lo que estamos haciendo.

- ¿Cómo nace el Bunker Sachero?
- Este espacio pertenece a changos que tuvimos el mismo pensamiento. El Bunker Sachero en Cosquín se hacía con sillas sacadas de la calle, no había formalidad, era como este lugar, cálido. En este lugar hay una estructura y un anonimato que a nosotros nos permite fluir de otra forma, realmente nosotros y la gente que se ha acercado y ha crecido junto al Bunker creemos que los espacios…si estamos en una peña es una obviedad, nosotros pertenecemos este lugar, hemos pasado casi diez años en este lugar que no nos pertenece, escribiendo. Tratamos de trabajar desde el anonimato para poder crecer y para poder comparar. Claro que sería lindo tener un espacio así porque es estético, hay belleza. ¿Cuántos pintores no hay en Santiago que puedan reflotar paredes? pero realmente hacer folclore está en la empanada, en el vino, en quien canta más fuerte y en cosas totalmente estructuradas. Junto al Bunker Sachero estos espacios han ido abriendo nuevas consciencias, lugares de resistencia, pero para resistir desde la creatividad, no solo con la protesta, eso es lo que Santiago en este caso tendría que buscar.

- ¿Por qué crees que esto en Santiago no se da?
- Hay ciertas proscripciones, ciertas elecciones, hay que ir a golpear y pedir de rodillas cinco veces para tocar las coplas que hemos hecho para nuestros hermanos. En Santiago no te conocen, si vives afuera tampoco te conocen; es un problema cultural, de educación. Lamentablemente hay instituciones que se llaman secretaría de cultura o medios de difusión que no son neófitos en el tema, desconocen totalmente. Pero si hay gente que desconoce es porque hay gente que conoce, eso es como el ying y el yang, el tun y el chui santiagueño. Hay gente que no sabe nada porque hay gente que sabe mucho y no tiene la oportunidad; es una gran arca de Noé donde lo único que tenemos que tener nosotros es oportunidades, entonces cuando aquí te dan la oportunidad tienes que estar preparado con una fuerte convicción de lo que haces, para que eso pueda llegar al techo más perenne del pueblo y que el mismo pueblo te pueda reconocer. Ahí diremos si la canción es popular o no lo es. Lo único que tenemos que hacer es acompañar al pueblo, nadie dice que tengamos que ser ricos, pero si que todos tengamos las mismas oportunidades porque uno tiene que juntar las manzanas, otro el algodón y otro tiene que ser neurocirujano, pero las oportunidades y la dignidad deben ser iguales. A eso apuntamos, yo no tengo ningún problema de morir con una casita de veinte metros por veinte metros y con las mínimas condiciones que necesito para poder desandar esta vida, no quiero vender dos millones de discos ni nada por el estilo y de eso se carece en este momento, de la cultura de la posibilidad porque anteayer en “Alas” se hizo un espectáculo que juntó miles de personas a nivel latinoamericano y no sonó ni una chacarera, no ha sonado la música popular argentina. Entonces ellos atenúan hacia ciertas cosas y al poncho lo encanutas, guardas, niegas, hay un sentido de negación muy fuerte; se han agarrado de un Cromagnon y de un montón de cosas para cerrarle la peña a doña Julia, al Pichi, a don Tito. Piden matafuegos cuando nosotros durante 500 años hemos tirado cuetes y quemado telesitas y no hubo ningún Cromagnon nunca, ningún changuito se ha quemado las pestañas en estos 500 años que nosotros venimos tirando cuetes. ¿Qué quiero decir con esto? para que digas que canción es canción no necesitas que nadie te tire veinte bombas antes de que vos subas a cantar. Hay toda una crueldad, una sobredosis de chacarerismo totalmente espantosa donde tambien ha permitido, desde nosotros que tenemos uno de los diamantes mas naturales como es nuestra canción originaria que es la chacarera, que ha sido tomada por otras regiones que han abandonado sus expresiones esenciales y primitivas porque la chacarera levanta, ¿levanta que? Entonces dejaron de cantar todo para que la chacarera pase a ser una prostituta que la suben arriba de la mesa y levanta. Levante no sé en que sentido, cada maestrito con su librito. Debemos cuidar esta calesita cultural. Sí, la chacarera tiene un sentido mucho más festivo y más amplio, pero sobre todo eso, nosotros tenemos que entender culturalmente que es lo que queremos y averiguar en la historia para que nos pueda hacer más sólidos, mas conceptuales y podamos saber que es lo que le vamos a dar a la gente.

- ¿Cuál crees que sería la deuda pendiente que tiene la música folclórica para ser realmente reconocida como música nuestra?
- Muchas veces, si las instituciones no ayudan se le hace más pesado el carro al artista que va llevando un montón de coplas y de canciones. Y el artista, para no decir el folclore que es tan amplio, debe llevar las consignas de las asignaturas más pendientes que tiene este país que son educación, trabajo y salud que son los tres fines fundamentales para que podamos desarrollarnos como comunidad, como sociedad. Si nosotros hoy tenemos una guitarra empuñada aquí es porque miles de cantores y poetas han terminado con cirrosis, totalmente olvidados, sin un mango, haciendo tres trabajos distintos. Si hoy uno tiene una guitarra o componemos una canción, lo hacemos por los changos de Malvinas, por los desaparecidos, por esos niños que han sido robados, por esa madre que nos ha limpiado desde chicos, nos ha puesto un trapo caliente en el pecho, han tendido un mantel blanco con una gran ánfora de mate cocido y de besos y de poleo para que nosotros podamos volver en cada canción y siempre vamos a tener una asignatura pendiente. Pero tenemos que nombrar todo eso desde los íconos más profundos como lo son la solidaridad, el hecho mitológico y revolucionario que han tenido las grandes luchas desde el monte y hoy, sin duda, el impacto ambiental que está teniendo…la desidia. No puede ser que vos te tiras un…aquí y no saben quien mató a dos chicas, no se sabe quien se llevó toda la guita, no se sabe quien cercenó los pasos de Monseñor Sueldo que era un tipo que estaba hablando de un montón de cosas. Si no sabemos eso, nunca podremos entender la última estrofa de la chacarera del Puente Carretero. Hay una realidad, debemos poder saber de donde venimos, la canción es una sola, la protesta del amor. A veces un beso, un abrazo puede ser más revolucionario que una bala y muchas veces el hecho de golpear, tirar un disparo de poesía; porque la poesía es una bala sin retorno, puede tener un gesto más profundo que un beso en la boca. Las dos puntas que son dispares son iguales, pero de acuerdo a quien las dice, como las dice y de que forma las vive.

- ¿Cuál es tu postura ante esto?- Yo seguiré cantando, seguiré hablando sobre estas cosas, cantaré en el Festival de la Salamanca para veinte mil personas, me bajaré, caminaré, andaré tomando un vino, no andaré tapándome la cara, ni en una combi polarizada, ni pidiendo seguridad, no tiene nada que ver. Si nosotros no somos libres en nuestra tierra no podemos ser libres en otros lugares. Desde ahí las asignaturas pendientes que tiene nuestra música popular… desde nosotros es haber desconocido a nuestros mayores, no hacer hincapié en ellos: Gómez Carrillo, Andrés Chazarreta, Adolfo Ábalos, Mario Arnedo Gallo, ninguno tenía un piano en la casa; a Fortunato Juárez, a Lázaro Moreno que se cruza el Río Dulce de espaldas haciendo croll sachero, hasta Don Sixto Palavecino que con su violín ha embrujado a Peter Gabriel. Si vemos desde ahí la situación, podemos consensuar que La Creación de Gustavo Cisneros, que fuimos a verla el martes y éramos tres o cuatro, porque hay canciones que son cualitativas, no son cuantitativas, eso a nosotros como transmisores o receptores nos tiene que llegar, pero si nosotros podemos tener esa misma lágrima hacia Gustavo Cisneros y Fortunato Juárez y meternos un día de calor en una biblioteca y leer Felipe Corpos o saber que hace unos años se murió don Manuel Augusto Jugo. Nadie sabía que el tipo más longevo, el quebracho más antiguo de Santiago del Estero vivía en el barrio Jorge Newbery, pero quizás sabemos el horóscopo, que día cumple años el pibe o el e-mail del chico de moda. Si no tenemos en cuenta eso, las asignaturas van a seguir quedando pendientes. A pesar de todo, hay un montón de changos que están en esa búsqueda, pero tienen que ir todos juntos: la fotografía, la pintura, la danza, no tan solo la canción. El zapateo, el chipaco, el río, el bagre, la empanadilla, la bailarina, el beso, la sirvienta que limpia la vereda, el diarero…ese diario que siempre tiene las mismas noticias. Y esa magnificencia que tenemos de creernos la meca de la chacarera, de ser la Atlántida de la salamanca cuando todavía en nuestros pagos tenemos lustrines y tenemos la corriente migratoria más profunda que ha tenido el país; esas si son deudas. Mientras sigamos cantando y acordándonos de todos esos olvidados, de todas esas prescripciones, enalteceremos; pero hay sí olvidos, pero hay gente que lucha. Las deudas son éticas, morales, de belleza, de poder entonar unas coplas viejas, porque hoy cualquier changuito viene y te dice “mirá las 423 canciones que escribí en Villa la Punta cuando me fui de vacaciones el otro día, me entendés, cuando don Manuel Augusto Jugo ha hecho en 96 años seis temas. Hay una abusividad y una repitividad de todo, de melodías y de un montón de cosas que, en vez de engrandecer a nuestra música popular santiagueña no hacen otra cosa que embadurnarla. No hay lugares donde sonar, no tenemos situaciones porque muchas veces ni a ellos mismos les interesa lo que realmente al pueblo le puede pasar y estamos en un momento que más que nunca es pan y circo.

- Contanos acerca de tu viaje a Venezuela.
- Ha sido un viaje que se ha hecho por medio de la producción de Mercedes Sosa, que nos han mandado a nosotros. Pero ese festival, el de la “Canción Urgente y Necesaria” ya lo habían hecho otros compañeros músicos de allá como Alí Primera, que era referente allá, un tipo que le cantaba al proletariado. Hace mucho tiempo ellos crearon este festival que durante bastantes años se ha dejado de hacer, ahora con toda la injerencia de Chávez uno de los puntos fue levantar este festival. Nos llevaron al Motta Luna y a mí; nosotros elegimos a Gabriel Luna y a Alejandro Tula y nos fuimos allá a compartir junto a Vicente Feliú, Cecilia Todd, el Grupo Madera, grupos bastante combativos desde allá. Fue un festival de dos días hablando de cosas que yo a veces pensaba que nosotros estábamos siglos atrás, porque nosotros pensábamos que con siete chacareras y changuitas con caderas sudorosas habíamos encontrado el cosmos y el mundo y estábamos tan errados. Allá había otra profundidad cultural que la vez tenía similitud tanto en las palmas, en los instrumentos, en las canciones, en la jerga, en el color de la palabra, en cuanto a la cadencia del santiagueño y el venezolano, colombiano…y ha sido una experiencia magnífica por que por primera vez hemos subido a un avión, estuvimos en otro país y sentimos fuera del país lo que despierta nuestra música popular. Cantamos temas de Pedro Navarrete, vidalas, abrimos con Las Coplas del Payador Perseguido de Atahualpa Yupanqui. Cecilia Todd, que para mí ha sido una eminencia siempre, Vicente Feliú que yo cantaba sus canciones, verlos sentados allá escuchando “me han dicho que has vuelto al pago…” y todo alrededor del bombo que era un tatú carreta con body piercing. Ahí nos dimos cuenta que en el hecho cultural no existen barreras, no somos mas que un mapa que encierra una sola canción. Ha sido algo profundo porque justo llegamos en un momento que a mí me pertenece…mi inclinación no es tocar bien la guitarra, ni hacer el baile del caño frío, ni aprender la última estrofa de Beethoven. A mí me interesa la canción social, los movimientos sociales y yo creo que ha sido el momento justo porque veníamos con muchos sueños. Y yo pensé ¿por qué aquí no se hace el festival de la canción urgente y necesaria argentina? pero que no estén los mismos de siempre. Ese jefe de cultura tiene que darse cuenta que los músicos de provincias no son los que siempre cantan y tendrían que mandar a buscar por las 24 provincias y buscar a los referentes más postergados, a las cosas más reales, que tengan que ver más con nosotros para que podamos tener una semejanza. Alí Primera decía que la canción es urgente, necesaria y que debe acompañar la alegría y los dolores de un pueblo; cuando estamos bien cantar porque estamos bien y cuando estamos dolidos tambien cantar por eso, pero acompañados de sus cantantes populares, que el pueblo los tiene pero que por difusión, motivos económicos y esas cosas siguen totalmente cercenadas. En lo que a mí respecta, ha sido una apertura tremenda y quisiera volcarla haciendo un día el festival del coyuyo biónico y hacerlo desde Real Sayana y que venga un primer vidalero, como hacen los vidaleros quichuistas en Fernández. Me di cuenta que estar en Caracas es lo mismo que estar con los vidaleros en Fernández.

- ¿Cómo surgió la idea de hacer “La vuelta del santiagueño”?
- Es medio largo como para resumirlo, para esto tengo que contar la historia del coyuyo y la hormiga. Estaban los dos y el coyuyo le dice a la hormiga “dale, vamos a guitarrear” y la hormiga le decía que no porque venía el invierno. La hormiga se fue y el coyuyo quedó guitarreando, meta Bunker Sachero. Vino un invierno helado, llega el verano y la hormiguita sale a ver al coyuyo que estaba en el algarrobo, llega y el coyuyo estaba con unas zapatillas Nike, un plasma, un vaso de whisky y le dice “¿cómo no te has muerto?”, y el coyuyo le dice “no, porque pasó un tipo con muchas posibilidades económicas y le gustó lo que yo hacía y me aguantó todo el invierno”. Lo mismo ocurrió con nosotros, porque una gente con un gran corazon me dijo que quería que grabe un disco. Yo jamás grabé un disco; no me considero cantor, ni músico, ni poeta. Sí vocero, un sacha coplero urbano, un decidor contemporáneo; músicos, poetas y cantores son otros. Yo pertenezco a esa raza de sacha copleros.
Estaban todas las condiciones dadas: estudio, edición, masterización. Hace varios años que tenía en mente esta obra “La vuelta del Santiagueño” en homenaje a Canqui Chazarreta que pertenece a él el nombre, yo no le busqué la venida, el corte, surmenagge del santiagueño. Armamos esta obra donde el hombre sale de su tierra y pasa casi ochenta años en el exilio más grande que tiene el país, todos hacinados en la periferia del conurbano bonaerense donde yo he vivido. Entonces pensé en hacer esta obra, en juntar a Jacinto Velásquez, un poeta albañil de Selva e invité y repartí a todos las letras. Invitamos a todos; algunos dijeron no, otros sí, otros salieron corriendo. Fue una obra plural, fue una verdadera juntada de setenta compañeros. Hablamos, tratamos de cuidar el léxico, las texturas, los colores; zamba, chacarera, gato, guaracha, todas las expresiones más populares. Tratamos de que esto sea una situación plural, ha sido grabado en tres estudios, en Buenos Aires, Córdoba y Santiago del Estero. Como en el “ta te ti” yo tenía la casita del medio, hice grabar entre sí a chicos que ni se conocían. Esa era la idea, que uno grabe una estrofa, después me iba a Córdoba y hacía grabar la otra estrofa a otro y la idea era que ellos se sientan engañados por mí, pero por una causa que era donar esta obra al hospital de niños. Y los tipos a los que queríamos llevársela no estaban, o sea que hasta es imposible donar. No obstante, la obra está en pié y se va a terminar de presentar más alla de todo, porque nadie sabe que esta obra ha hecho un recuento con la ubicación de Santiago, sus ríos, sus comidas, su fauna, clima, departamentos, el quichua, la historia, bailarines, poetas, músicos, fábricas que cerraron, lugares que había hace mucho tiempo y todas estas canciones grabadas con más de setenta músicos por el hecho de que podamos decir que esta es una cantata de memoria colectiva para tener memoria de lo que ha pasado en Santiago. Se ha presentado el año pasado en Radio Nacional informalmente y, después de la Misa Criolla no hay otra obra que sea una cantata integral. Es la primera cantata que ha surgido en Santiago y casi nadie se ha enterado, yo seguiré peleando hasta que me digan diez millones de veces que no, pero quiero que podamos instaurar esta obra en las condiciones que se debe. Está registrada, catalogada en las instituciones correspondientes, se registró gente por primera vez. La obra está lista para que este año ya podamos darle un empuje total y creemos que esa vuelta del santiagueño es la vuelta que hemos soñado siempre, en volver a nuestra tierra, pero después de una transculturización, después de muchas cosas que han pasado. Por eso también hay un par de temas un poco eléctricos, pero no obstante se vuelve a la vidala. El arte de tapa también se ha cuidado. No es un trabajo tan profundo, pero si intencional donde lo hemos hecho como hemos podido. Sin embargo, hemos tenido una colaboración, gente que ha aportado y gente que no. “La vuelta” es una obra totalmente colectiva y es la historia cantada y contada de un pueblo que tiene arriba de 450 años donde se cuentan sus dolores, su profunda convicción de que va a salir a pesar de los desmontes y la contaminación del río. A pesar de todo, va a salir. Ahora los chicos del litoral se han unido y están haciendo el movimiento del litoral, al Pica Juárez le interesó para hacerlo en La Rioja y está bueno que esto haya despertado las necesidades dormidas que tenían otras regiones. “La vuelta” es una gran mesa, un gran patio donde nosotros podemos comulgar bajo una inmensa luna blanca con olor a rosquete, con un coyuyo en el alma y un corazón lleno de vidalas donde podemos llorar, morir, envejecer y volver cada verano como vuelve a florecer nuestro monte.

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6 Respuestas para “Duende Garnica: Sacha coplero urbano.”


  1. Gravatar Icon 1 Yana Ago 5th, 2008 at 1:27 pm

    Creo que ya esta todo dicho, aunuqe espero que nunca falten las palbras. Y que sigas reivindicando y dando a conocer lo que les conviene que sea desconocido. Por suerte existe todo un movimiento que sigue ressitiendo, de la mano del Duende y de otros compañeros. Ahi estaremos, de pie siempre! Gracias Laura!

  2. Gravatar Icon 2 goyo allevato Dic 9th, 2008 at 5:24 pm

    Siempre esta vigente el cantor que escucha al pueblo y hace canciones para que escuchen a los olvidados,Duende querido te mando un abrazo y espero verte pronto en otro tablado defendiendo lo nuestro

  3. Gravatar Icon 3 CHANGO DEL PALO Mar 6th, 2009 at 2:15 pm

    metele cuete chango!!! asi se habla.te saludan un guitarrero bondi. un abrazo a la gente de la pagina muy buen laburo

  4. Gravatar Icon 4 Mary Jun 19th, 2009 at 11:01 am

    me encanta lo que haces y como piensas segui así con mucha fuerza,
    te felicito SUERTE!!!

  5. Gravatar Icon 5 monica Ene 7th, 2010 at 3:27 pm

    NO TENGO LA SUERTE DE CONOCERTE. SOLO SE QUE LA PALABRA SACHA SE ME HACE CONOCIDA POR JORGE ROJAS QUE LA ESTA DIFUNDIENDO EN SU ULTIMO ESPECTACULO. SI ME EQUIVOCO POR FAVOR PERDONAME. QUISIERA ESTAR EN CONTACTO CON VOS. OJALA SE PUEDA Y DE ALLI QUE PUEDA NACER UNA LINDA AMISTAD Y UNA GRAN RELACION DE IDEAS Y GUSTOS POR EL FOLKLORE. CARIÑOS. lanegra-gomez@hotmail.com

  6. Gravatar Icon 6 marcelo quevedo Ago 4th, 2010 at 3:59 pm

    hola duende! te quiero invitar en octubre a capilla del monte para que seas parte de la segunda ” gran peña de la chacarera” desde ya muchas gracias ! no aflojes