Este texto pertenece al escritor y periodista Ricardo Dubin que vive en Tilcara y tiene una página con cuentos y notas sobre la quebrada de Humahuaca en www.intuiciones.com.ar . Su mirada nos recuerda al gran músico Ricardo Vilca fallecido recientemente.
EL BILLETE DE VILCA.
Juan José Ferreira Miranda y el vallisto se acercaron a una mesa. El hombre los miró con una tristeza profunda y les preguntó si querÃan escuchar su historia. No querÃan otra cosa.
Yo tenÃa a mi changuito muy enfermo, dijo. Lo habÃamos llevado al hospital, dÃas enteros esperando turnos, y nos mandaban a ver a otros médicos que tampoco tenÃan soluciones. Vimos a curanderos de todo tipo, pero nada.
Fue cuando se me dio por beber. No recuerdo, pero una noche tocaba Ricardo Vilca. Se sentó en una tarima y acarició la guitarra. Era un gusto. Cuando terminó, se acercó a la mesa donde estaba y compartimos un rato. No se porqué le conté lo que me pasaba.
Habrá creÃdo que lloraba por plata, buscó en su bolsillo y me dio un billete. Quise decirle que no era eso, pero alguien me dijo que lo aceptara, que valÃa más de lo que podÃa imaginar. Lo guardé en la billetera, y al regresar a casa mi mujer me dijo que el chango habÃa sanado.
Lo tuvimos sanito hasta la primavera. Yo me habÃa curado y la vida parecÃa ser una fiesta. Todo hasta que me roban la billetera. Me sentà horrorizado de sólo pensarlo, no se porqué tuve esa intuición: no me importaba nada de lo que se habÃan llevado salvo ese billete.
Volvà corriendo. Me subà a un remis y le pedà que me llevara a Tilcara. CorrÃa contra el tiempo. Cuando estaba ya en la puerta de casa, escucho alguien que dice: pobre, ese es el que cree que su hijo está sanito. No soportó perderlo.
Ahà comprendà que esos ladrones no sabÃan lo que me habÃan robado, que andaban por ahÃ, quien sabe haciendo qué milagro.


Conocà a Ricardo, su música , su familia, y tuve el honor de componer letras para alguna de sus canciones como Sentimiento, Misachico de Cangrejillos, y más grande aún el honor de subirme al escenario con él en numerosas oportunidades a interpretar estos temas, incluso en el ND Ateneo en el año 2005.Anduve por sus lugares junto a él, y la cantidad de anécdotas que tengo a su lado me hacen retener su imagen en la memoria.Tuve oportunidad de volver a Jujuy después de su fallecimiento, y a pesar de tener una hermana viviendo allá, no pude atreverme a ir.Jujuy, Humahuaca no serán las mismas, creo yo después de su partida, tal vez su duende siga recorriendo las calles, la Quebrada.
Tuve el privilegio de conocer al Maestro Ricardo Vilca en oportunidad del dictado de un taller que el dirigió en la Universidad Nacional de Tucumán, si bien yo ya habÃa escuchado su música y admiraba su talento, el verlo y oÃrlo personalmente me cautivó y me emocioné hasta las lágrimas porque no sólo confirmé el Gran Artista que era sino que descubrà al Gran Hombre que se destacaba por su humildad (la humildad de los verdaderos grandes dicen!!!).
Esa serÃa la única vez que nos cruzarÃamos en este mundo … pero hoy me sigo “cruzando” con su música tan inspiradora y de la cual me nutro para mis actividades, me sigo “cruzando” con sus amigos “casualmente” como sucedió en Tilcara en una mágica noche del Enero Tilcareño (¡la mejor manera de empezar el año!)y me sigo “cruzando” cuando recuerdo, desde muy lejos y con nostalgia, mis caminatas por las calles de la Quebrada.
¡Maestro Ud. está hoy en Humahuaca más presente que nunca!
Conocà a Ricardo Vilca. ¿Pero qué es conocerlo…? Si no es saber tanto de él pero haber sentido su música, y dije “sentido” y no simplemente oÃdo…,lo conocÃ. SentÃ, quizás, lo mismo que él al hacerla. ¿Por qué no?, pues en todo caso no serÃa mérito mÃo sino de él. Esa música que me permitió entrar al folclore, no ya por las zambas cuadradas que me mostraba la escuela, sino por la respiración de los vientos y el baile de los dedos sobre un charango y la relación del músico con su paisaje y su gente, y su realidad. Por eso digo que lo conocÃ, sin ser un conocedor de su historia ni de su trayectoria musical. No me atreverÃa a pedirle más. Me hizo sentir su música. Maravilloso.
” Ricardo” lo conocà un poquito pero fue eterno como sus pasos sobre el escenario de la vida , me enseño a reconocer un gran músico y una gran persona cualidades dificil de encontrar , una noche toco junto a sus amigos para una joven turista japonesa ” takako ” frente al fogón de su cocina a leñas , ella lo querÃa conocer por referencias de su paÃs ; tocaron melodÃas suyas y de oriente con instrumentos andinos , nunca olvidare ESA LAGRIMA ORIANTAL EMOCIONADA ,TRANSPARENTE . Por ese momento y por lo que nos dejaste GRACIAS RICARDO VILCA DE HUMAHUACA .