La conocida cantautora Alicia Crest, que marcó a toda una generación de jóvenes folkloristas, falleció el domingo 11 de noviembre, víctima del cáncer. Periodista, poeta, compositora e intérprete, Crest vivió el exilio en España y luego en Ecuador donde, por su talento, adquirió gran prestigio como personalidad de la cultura nacional. Regresó hace unos años a nuestro país y en una noche emotiva en el escenario de La Peña del Colorado, cantando como invitada de Mónica Abraham y de Jorge Giuliano, sus amigos del alma, anunció que regresaba definitivamente a la Argentina.
Con Jorge Giuliano formaron una de las duplas compositivas más exquisitas de los últimos años, de las que surgieron una docena de composiciones entre las que se hicieron conocidas para el gran público “Vidala del sol” y “Abecedario del aire”, cuando Crest todavía estaba en el exterior.
En 1993 deslumbró al público local cuando ganó Festival de la Canción Popular en las categorías: folclore, tango y canción. La sorpresa del jurado llegó al descubrir que las tres canciones con seudónimo y a sobre cerrado pertenecían a la misma autora, Alicia Crest.
Músicos como Luis Salinas, Pedro Aznar, Chango Farías Gómez e intérpretes de la nueva generación como Claudio Sosa, Laura Albarracín, María de los Ángeles Ledesma y Cosecha de Agosto, e innumerables cantantes de folclore y de tango interpretaron y grabaron sus bellísimas canciones: “Vidala del Sol”, “Caballo de Escarcha”, “Insomnio”, “Abecedario de Aire”, “Mi apellido es Buenos Aires”, “De otoño” y “Dame una oportunidad”, entre muchas otras.
En 2005 definitivamente radicada en Buenos Aires realizó un recordado ciclo, todos los miércoles de cada mes, donde recitaba poesías, cantaba y compartía diálogos y música junto a figuras de la música popular argentina.
Alicia Crest, fue una artista que trazó una huella dentro del nuevo cancionero de los noventa y que dejó un tesoro de canciones para descubrir.










Tuve la suerte de conocer y ser amiga de Alicia aquí en Quito. Su fallecimiento ha sido muy doloroso para mí. Le escribí este pequeño poema:
CANCIÓN PARA MI CIUDAD SIN ALICIA
hace tiempo que estas calles
no sentían tus pisadas
y ya no hablaban sus muros
ni de duendes ni de hadas
los libros quedaron quietos
las palabras apagadas
los latidos casi en vilo
esperando apenas nada
tu vieja amiga la radio
nos muestra /cuando hace magia/
como un restito de luna
tu voz de miel y nostalgia
hay un lugar
/tú lo sabes/
en donde tuvo mi pena
con un hombro y un pañuelo
té de manzana y canela
no quiero sentirme triste
aunque el corazón reclama
porque el viento es engañoso
cuando se lleva a quien se ama
pero hoy llueve y hace frío
tu risa ya no acaricia
y se siente tan vacía
esta ciudad
sin ti
Alicia
una grande!,
siempre la llevaremos en el corazon y en nuestra memoria.
QUERIDA AMIGA, FUIMOS MAS QUE COMPAÑERAS DE TRABAJO, NOS DEJASTE UNA HUELLA DE HUMILDAD Y JUSTICIA SOCIAL, GRACIAS POR TU EJEMPLO Y AMISTAD Y COMO SIEMPRE NOS DIJISTE SOS GRANDE AMIGA
DESDE QUITO-ECUADOR
TE EXTRAÑAREMOS Y RECORDAREMOS
PAULINA MONTALVO Y FLIA