
El valle jujeño pasa delante de los ojos. La tarde se recuesta sobre los cerros de colores minerales esculpidos por siglos de viento. La voz profunda de Tomás Lipán rompe el silencio y canta: “La casa ya es otra casa, el árbol ya no es aquel, han volteao hasta el recuerdo, entonces a que volver….Mi perro ahí arriba inmóvil, viendo la tarde crecer, y este vacío de ahora entonces a que volver… Mi puente, mi viejo puente, que río veras correr, si lo han llevao de Tilcara, entonces a que volver…La magia ya se ha perdido, quien la pudiera encender, ni la tierra ya es de tierra, entonces a que volver…”. La zamba cobra vida delante de los ojos. Incluída en su último disco “Ramo de luna”, que editó a través de su propio sello Ukía, la canción se hace más vivencial que nunca.
“Parece que los padres de la autora de “A que volver” tenían una casa en Tilcara y allí ella se ha enamorado de un hombre. Pero se ve que al tiempo ella ha vuelto y los padres han vendido el lugar. Entonces ya no se encontró con nada y tampoco con su amor”, relata con un tono quedo y cierta nostalgia.
La música de Tomás llegó lejos de su pequeña comarca. Grabó siete discos, pasó por el grupo de Jaime Torres y encandiló al público en las últimas ediciones de Cosquín, con sus zambas y carnavalitos, que le dio una popularidad impensada a los cincuenta años de edad. En Buenos Aires, actuará durante todo noviembre en el Teatro Carlos Carella (Bartolomé Mitre 970) con su nuevo espectáculo “Retumbos”, a tres cuadras del Obelisco. Pero ahora está llenándose los ojos con ese paisaje de cerros, donde los recuerdos vuelven a la memoria. “Yo andaba por ahí arriba con mis cabras”, cuenta Lipán. Los caseríos se pierden cielo arriba y la urbe se va expandiendo a lo largo de la ruta. Su viejo Renault 18 se desliza por esa cinta serpenteante hacia su Purmamarca natal. El cantor es uno de los más representativos de su región, desde que salió con aquellos primeros cassettes que pintaban como nadie la música de las fiestas populares, personajes locales como Barbarita Cruz y los distintos momentos de la vida de los quebradeños.
El auto devora kilómetros y Tomás no puede hacer otra cosa que cantar el estribillo de la zamba “Que seas vos”, popularizada por Jorge Cafrune en los sesenta.
-¿De dónde salen las canciones de tus discos?
-Muchas son canciones que escuchaba en la radio de chico o que aprendía de escucharlas en las fiestas populares del pueblo. Me gusta recuperar aquellos temas de la zona que se fueron perdiendo, otros que fueron populares en la zona en los años cincuenta y cantarle a autores como el Coyita Mercado, que es uno de los que más le escribió a este paisaje.
-Una característica tuya es que te gusta averiguar como nacieron esas canciones
-Necesito conocer las historias y vivirlas para poder cantarlas. Yo cuando canto voy narrando una historia y la canción misma te va llevando. Es como que se va formando un cuadro dentro tuyo y cuando todo eso se completa con el paisaje y las vivencias propias que llevás adentro, después surge la interpretación. Por eso yo no canto los temas de memoria. Nunca se que va a venir, la misma canción me va llevando.
El paisaje le trae otras historias, que regresan a su memoria. Lipán canta otro pedacito de la zamba “La Cerrillana”. Entonces cuenta: “La Cerrillana, que la grabé hace poco, es una vieja deuda que tenía con su autor al que conocí hace muchos años en una peña. Yo no lo conocía personalmente y un día cantándola se me acerca un hombre, me abraza y me dice: “¡Por fin me la cantaron entera!”. El tema era muy popular en su momento y me acuerdo que todo el mundo la cantaba pero como la habían grabado los Chalchaleros. Ellos le habían sacado cuatro estrofas para que entre el bandoneón de Saluzzi y se ve que todo el mundo la aprendió así. A mí me la enseñó mi hermano Dominguito que se sabía la versión entera”, cuenta el cantor que sorprendió a la prensa capitalina con el álbum “Amor y albahaca”, una obra cumbre de su discografía.
El auto devora kilómetros. En la ruta a su Purmamarca natal rememora sus primeros pasos. “Con mi hermano Dominguito tocábamos en las fiestas de pueblo. Allí aprendimos el oficio de cantar y hacer bailar a la gente. Yo tocaba la guitarra y el bandoneón, que había aprendido de mi tío un musiquero del pueblo. Pero no cobrábamos, lo hacíamos por gusto nomás. Recién en los setenta nos fuimos a Salta con mi hermano y empezamos a trabajar lo que se dice profesionalmente. El tenía un grupo que se llamaba Sones de América con el que llegamos a ir a Chile. No había muchos grupos que hicieran música de andina y ahí yo tocaba los sikus pero no cantaba”
-¿Desde cuando te sentís un cantante?
-Yo cantaba de niño. En la cuesta cuando pastoreaba las cabras cantaba mis coplitas, también tocaba la quena en los pesebres y estaba en la banda de sikuris para las fiestas patronales. Con el tiempo aprendí a tocar de oído el bandoneón para el carnaval. Eso era lindo carajo. Noches enteras tocando. Nosotros aprendimos de mi tío que era el músico del pueblo. Por ahí, estábamos comiendo choclo con queso debajo de un árbol y ahí nomás el sacaba su bandoneón y enseguida se armaba el baile. No había amplificación, escenario, ni nada. Nunca cobraba y tocaba noches y días enteros para alegrar al pueblo. De ahí uno se va haciendo en el oficio de cantor y, además, lo fundamental es que uno canta y toca para que a la gente le guste. Es como cuando era chico. Disfrutar de lo que uno hace y que la gente lo disfrute. Uno sigue siendo eso un músico de pueblo.
-¿Por eso grabaste un disco entero dedicado a las bandas de sikuris?
-Siempre tuve esa idea porque mi padre era el que sostenía esa banda que salía para nuestra patrona de Santa Rosa de Lima. Ahí tocábamos con Dominguito y había una forma devocional de tocar dianas y marchas, que quería que no se perdiera. Ser sikurero es un orgullo en nuestro pueblo y en todos los pueblos de la Quebrada. Es uno de los pocos artes comunitarios y no se puede tocar solo. Además es algo sencillo pero muy profundo soplar los sikus. Quise grabar este disco homenaje y lo primero que pensé era presentarlo para la fecha de Santa Rosa de Lima, nuestra patrona, en la iglesia del pueblo.
Tomás Lipán es una celebridad en Purmamarca y otros poblados de la quebrada. Le hacen parar el auto para sacarse una foto o pedirle un autógrafo. El músico, que debe su nombre a la Cuesta de Lipán camino a Salinas Grandes, regresa al pago con alegría y nostalgia. El auto dobla en el codo de un cerro y aparece su vieja casa de la infancia derrumbada por el paso del tiempo. En la banda de enfrente, otra casa le trae lindos recuerdos. Vuelve a cantar: “Y la cantaban los ríos que llegaban de Chalala y el manantial bajo el sauce, donde el cantor se amanece. Chalaleña, molinera, salamanquera es la zamba, Doña María la baila y Don Leopoldo la canta…”. Entonces como si estuviera en un baile arremete: “Se va la primerita pa’ Doña María y Leopoldo”. Toca bocina, para un segundo el auto para ver si salen, y señala: “La casa de ellos estaba en esa quebrada. El hombre tenía una despensa. Ahí íbamos a comer y tomar unos vinitos los muchachos de la zona. Tenía unas hijas lindas, entonces todos los muchachos íbamos a verlas, cantarles serenatas y nos gastábamos nuestros pesitos. Ey que lindo era”, recuerda el cantor.
La banda de sikuris y la imagen de Santa Rosa de Lima se topan de frente. Los hombres suris bailan alrededor de la imagen patrona de Purmamarca. El viaje con Tomás Lipán va terminando. Hace un año que tiene el compromiso marcado en su agenda y no lo cambia por ninguna fecha en Buenos Aires. El cantor se envuelve en un poncho de vicuña. En medio del frío, sale a cantar y ponerle calor a los corazones y la gente de su pueblo. La voz rebota en los cerros. Cuando Tomás Lipán canta, el paisaje ancestral de su tierra se dibuja en su voz.


hola como estas en realidad nose donde llegara este mail pero espero q a tus manos y q lo leas y me puedas responder estoy estudiando en un prefesorado de arte la carrera de folklore y en una de mis materias mas presimwente en musica te eleji para hacer lsa BIbliografia artistica de tu vida esperando q vos me ayude es el motivo de este mail
¿Cuál es el disco de sikuris que se menciona en la nota?
Saludos
pongan alguna cancion de el !!!!!
que bueno los temas